TELÉFONO ROJO

Nuevos paradigmas en imagen y comunicación


José Ureña

El lunes hablábamos de la seguridad presidencial.

El entorno familiar y gubernamental de Andrés Manuel López Obrador, decíamos, está alarmado y le suplica rodearse de un equipo más "confiable, numeroso y profesional". La insistencia de los suyos y cómo se le acercan ciudadanos inclusive disfrazados de periodistas, lo ha obligado a rectificar, y estudia cómo evitar potenciales riesgos.

Las primeras víctimas, como sucedió con Ernesto Zedillo tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio, serán los representantes de los medios de comunicación.

El camino está a la vista: Se hará una lista de reporteros acreditados y editorialistas o columnistas invitados, a quienes se les entregarán distintivos u otras identificaciones infalsificables. Una medida necesaria pero sin duda los alejará del primer mandatario y ya no será posible entrevistarlo a mañana, tarde y noche, como ha sido costumbre durante lustros.

ÓRGANOS DISÍMBOLOS DE ESTADO
Simultáneamente, y más por coincidencia, deberán tomarse decisiones de Estado. Por disposición oficial el lunes 1 de enero de 2019 debe estar integrado un padrón de medios impresos del país, tarea correspondiente a Presidencia y Gobernación.

Ahí no hay avances. Otro tema en estudio es cómo se manejarán los medios oficiales.

El Senado, dominado por morenistas y liderado por Ricardo Monreal y Martí Batres, impidió consumar el propósito de concentrar su manejo en la dependencia de Olga Sánchez Cordero.

Fue un mal planeamiento porque el origen, función y situación jurídica de cada órgano son disímbolas.

Notimex, con misiones de agencia de Estado, es un ente autónomo y para someterlo a control gubernamental sería necesario instrumentar una serie de reformas legales.

Canal 22 sí es una televisora de Estado, pero es la única con autonomía para allegarse publicidad para sobrevivir.

Canal 11 depende del IPN y por lo tanto depende de su junta de gobierno y no de una orden burocrática.

Televisión Educativa está asignada a la SEP y su función es fundamental para llevar enseñanza a todo el país, como lo muestran las telesecundarias.

Como se ve, no todos caben en el mismo costal, como se pretendía, y su destino marcará la política de comunicación del gobierno.