VECTOR X

AMLO Presidente; perdón e impunidad


Luis Antonio Vidal

Al fin, Andrés Manuel López Obrador es Presidente de México. Ayer asumió el cargo y terminó su lucha por la reivindicación de la izquierda. Falta espacio para abordar tantos aspectos del histórico día, vale la pena enfocarse a uno en particular: su posición de no investigar a Peña ni a sus funcionarios.

Lo dijo con todas sus letras:

"Al contrario de lo que pudiera suponerse, esta nueva etapa la vamos a iniciar sin perseguir a nadie, porque no apostamos al circo ni a la simulación. Queremos regenerar, de verdad, la vida pública de México. "Además, siendo honestos, como lo somos, si abrimos expedientes dejaríamos de limitarnos a buscar chivos expiatorios, como se ha hecho siempre, y tendríamos que empezar con los de mero arriba, tanto del sector público como del sector privado". López Obrador no dejó espacio a la especulación, a los mensajes cifrados, a las interpretaciones, y justificó así el por qué no enjuiciar a quienes ayer dejaron la función pública: "No habría juzgados ni cárceles suficientes, y lo más delicado, lo más serio, meteríamos al país en una dinámica de fractura, conflicto y confrontación, y ello nos llevaría a consumir tiempo, energía y recursos que necesitamos para emprender la regeneración verdadera y radical de la vida pública de México". Es partidario, dijo, del perdón y la indulgencia. En otra parte de su discurso se refirió al fin de la corrupción y la impunidad, y entonces la contradicción se impone a la razón. ¿Por qué no castigar a todos quienes se embolsaron millones de pesos, como Rosario Robles en Sedesol?

La Morralla

La gente espera que no quede impune tanto saqueo, y que a partir de 2019 se inicien carpetas de investigación a tanto malandrín que remató al edén *** Hasta mañana.



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