¡AH, CARAY!

Sedientos de moronga


Ezequiel Luna Arias

Mi padre me lo decía/ mi madre con más razón/… No.

Ese es el corrido de Rosita Alvírez; no, lo que me recomendaban mis viejos, es que tuviera mucho cuidado con los mosquitos, que no dejara que me chuparan la sangre; porque todo ese líquido vital, se lo llevarían al mero tarrudo.

Pensaba entonces que ese personaje de las tinieblas tendría una botija del tamaño de un tanque de 500 litros, pa' llenarla con toda la moronga de la comunidad y puntos circunvecinos.

Nunca me imaginé que al paso de los años, vendría a conocer a otros mosquitos, qué digo mosquitos, tremendos tábanos que llevarían la sangre de la plebe a verdaderos zánganos como son los líderes o lideresas magisteriales; del Sindicato de PEMEX, como el tal Deschamps con la botija a punto de reventar; o el de los trabajadores de Telmex; bueno, de Telmex incluimos también a Carlos Slim, que sin clemencia chupa día y noche la sangre de millones de usuarios de Telcel y Telmex.

Entonces, los mosquitos del acahual, de monte, o de la especie Cúlex, -que nos dejan tremenda roncha y picazón- y que se llevan nuestra moronga, no son nada, en comparación a la que nos arrancan los tentáculos del sindicalismo charro y la ola de empresarios hechos a la mexicana y que utilizan el más despiadado capitalismo pa' llevarse súper ganancias que no las tienen ni en el país de Obama; figúrese nomás, los banqueros cómo inflan sus barrigas mediante el cobro de comisiones hasta por utilizar tu money.

Y no hay poder que las derrumbe; ya vieron nomás cómo se las ingeniaron pa' frenar la reforma que las eliminaba.

Tampoco se puede ni se podrá, contra la lideresa magisterial, Elba Esther, que regresa por sus fueros; el trono está preparado pa' su retorno.

Vuelve sedienta de sangre, sólo comparada con la figura del tarrudo que mi madre nos contaba...



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