ANALISTA

Extremos irreconciliables


Óscar Gómez Cruz

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Polarización es poner en extremos totalmente opuestos formas de pensar, posturas, decisiones y en el peor de los casos, segmentos completos de la sociedad que comienzan a verse como enemigos, por las condiciones socioeconómicas de uno y otro lado.

El problema radica en que cada extremo ve al otro, no como una posición con la cual debatir o negociar para encontrar un justo medio y así, lograr algo favorable para ambas partes, sino que la distancia en las posturas se vuelve tan extrema, de ahí que se hable de "polarización" (una postura en un polo, la otra en el otro totalmente opuesto), que las diferencias, se convierten en afrentas y éstas en ataques de uno a otro polo. Este proceso por lo general termina en violencia y conflicto.

La Guerra Civil Estadounidense tuvo dos posiciones opuestas e irreconciliables; una a favor y otra en contra, respecto a la esclavitud y los derechos civiles de la raza negra. Terminó en guerra y sangre.

La Revolución Mexicana de 1910 enfrentó a dos polos radicalmente opuestos: a los ricos que lo tenían todo, con los pobres sin oportunidad de mejorar sus condiciones de vida.

Un polo pugnando por democracia y no reelección, y el otro por perpetuar una dictadura.

También terminó en guerra y sangre.

La guerra civil española y otros enfrentamientos entre hermanos de misma nacionalidad se han alimentado por la polarización y el radicalismo de las ideas y posturas que impulsan a sus seguidores, a despreciar por el sólo hecho de existir al bando contrario.

México hoy vive una polarización ideológica y de condiciones de vida muy fuertes. Hay quienes apoyan incondicionalmente todo lo que sea propuesto por el Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador, y aquellos que, por el contrario, se oponen radicalmente a él.

Debemos entender que nada bueno resulta de una sociedad que se "polariza" y ve como enemigo, a quien no piensa o cree en lo mismo que él.



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