COLUMNA INVITADA

Reflexiones de un cronista


Pepe Monterrey

› Vamos al Sur.


Cuando se habla de los días gloriosos de un equipo, recuerdas jugadores, directivos, aficionados y momentos gratos de aquellos días que se fueron, y que hasta la fecha habían permanecido ausentes. En 1985, con el arribo de don Humberto Tapia a la presidencia del equipo, el nombre de Batalla se modificó, se volvieron Ganaderos, una novena que si bien tampoco pudo estar metida en los primeros lugares, siempre fue un duro rival para el resto de los conjuntos.

Hubo varios momentos importantes en esa etapa. En 1987, Juan Armando García Gil, (Johnny García) Gerente General, se consiguió la contratación de un serpentinero de Los Ángeles Dodgers, Steve Howe. Su arribo al beisbol nacional causó expectativa por que fue un pelotero que estaba por encima del circuito y con tan sólo trece juegos fue vuelto a llamar por los Rangers de Texas, pero su breve paso por tierras chocas hizo llamar poderosamente la atención de todos los aficionados al beisbol.

Otro momento importante en la corta historia de los Ganaderos de Tabasco se presentó en 1989. El veloz norteamericano Mike Cole estableció un nuevo récord en bases robadas, cien en total, desbancando a Donald Carter. Ese año, bajo la conducción de Ramón "Diablo" Montoya, estuvieron a un paso de ir a la postemporada, pero una mala gira por Campeche y Yucatán en plena recta final, los alejó de la posibilidad, todos logros de Juan Armando (Johnny García).

Pero eso fue hace casi 3 décadas y García era muy joven. 30 años después y tras varias temporadas decepcionantes, los Olmecas de Tabasco, sacuden su organización y a la llegada del nuevo Gobernador morenista, Adán Augusto López Hernández, deciden cambiar el rumbo, y sacando un as de la manga, lo invitarán para integrar parte del equipo de trabajo del Club de Beisbol, ya que se escucha fuerte el rumor el regreso de Juan Armando García Gil, (Johnny García).



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