DOBLE FILO

Corrupción en Tabasco II


Homero T. Calderón

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Dije en mi columna del martes pasado, que la sociedad de Tabasco es corrupta. Obviamente, porque está marcada con 89 años de gobiernos priistas. Pero también porque es muy fácil corromperse.

Le di varios ejemplos de cómo una persona o grupo se corrompe de manera muy fácil. Es que es tan atractivo "cobrar o pagar por un favor". Nada como ser acomodaticio para eludir un trámite, sobornar, pervertir, especular, usar el poder y cometer una fechoría. Han habido gobernadores como Salvador J. Neme Castillo o Andrés R. Granier Melo que prefirieron ser leales a sus amigos o parientes y se autosacrificaron.

Hubo en esos dos gobiernos corrupción generalizada. Neme murió olvidado; Granier, sigue hoy en la cárcel.

La corrupción se manifiesta cuando un gobernador confía en alguien y éste le falla, o por falta de capacidad o por negligencia u opacidad. Esos serían los casos de la Secretaría de Seguridad Pública, CEAS, JEC Salud y SOTOP. En Seguridad Pública y Salud, las mafias de la proveeduría ganaron y repartieron dinero ilícito a lo bestia.

También dijo que uno de los secretarios que más daño han hecho al estado es el actual secretario de la SOTOP, Luis Armando Ramos, porque su dependencia la convirtió en una agencia de cobros a la mano con licitaciones "amañanadas". Para ello tiene cómplices. El negocio es tan "noble" que le dio para premiar a su subdirector jurídico, un tal Wilber Alejo Custodio con dos vehículos de espléndida calidad. El año 2017 le regaló una camionetita X Trail de 750 mil pesos y este 2018 apenas le alcanzó para regalarle un modestísimo BMW de un millón de pesos. Pero igualmente, el periodista Arturo Abreu Ayala, descubrió en una de esas interminables sesiones de internet a las que acude, en el gremio de los Notarios públicos. El fedatario Roque Camelo Cano es el principal promotor para que su hijo Roque Camelo Gutiérrez, que no ha cumplido los requisitos de edad, ya está prácticamente aprobado para ser un nuevo Notario Público. Obviamente, brincándose todas las trancas de la Ley…

Ni para donde hacerse… 



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