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Semana de escándalos ¿amor y paz?


Luis Antonio Vidal

Semana política de escándalos concluye hoy. Nadie esperaba que tras la visita de Andrés Manuel López Obrador a Villahermosa, el abrazo al Gobernador Arturo Núñez y el anuncio de buenas nuevas, Tabasco habría de convulsionar.

Vale el domingo un resumen en estos días: la denuncia del Gobernador electo, Adán Augusto López, por la presunta compra fraudulenta de un terreno para la Zona Económica Especial a cargo de funcionario estatales.

No había digerido el Gobierno Estatal el caso del dron comprado a precio inflado, y ya Adán había puesto en la agenda de medios la corrupción en este asunto, cuya verdad se conocerá en muuucho tiempo.

La intención de un nuevo empréstito expresada por el mismo morenista también aderezó el clima político, porque es la única forma, dicen los enterados, que el gobierno local cumpla los compromisos de fin de año y sexenio. Desgreñadero se vivió en el Congreso local protagonizado por la diputada Karla Rabelo y su coordinadora parlamentaria, Beatriz Milland, quien aún se deleitaba con las palabras de AMLO sobre la eliminación del fuero por parte de los diputados locales.

Apenas unos días antes, los diputados habían asistido a un retiro emocional en Paraíso donde les dieron clases de autoayuda, amor al prójimo, espiritualidad y otras cosas. A Rabelo poco le interesaron las clases de coco-wash emocional, y tundió con alegría a la presidenta de la Jucopo. Ni la inseguridad ni el alto índice de desempleo distrajeron la atención de la opinión pública, cuyos ojos clavó en estos menesteres de la política arrabalera.

La cereza en el pastel: el agua chocolatosa que suministra el Ayuntamiento de Centro porque, de acuerdo a versiones oficiales, el gobierno anterior no le dio mantenimiento a las plantas potabilizadoras. Todo se debate en la barandilla de los medios de comunicación. El escándalo como forma de distracción o, mejor dicho, de tundir al adversario político.

Ocurre este chiquero en medio del discurso de la reconciliación, de los buenos deseos y de todos somos hermanos. Que si no…



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