ANALISTA

Aguas profundas


MBA. Ramsés Pech

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Las aguas profundas de México, con su futura producción petrolera, pudiera transformar el país.
 
1.- La producción de aguas profundas sólo se logrará usando Instalaciones Flotantes de Producción. Éstas pueden ser tipo barco o tipo plataforma. Las tipo barco son unos tanqueros equipadas con plantas de procesamiento (topside) de crudo, gas y agua que se montan en su casco.
 
2.- Estas instalaciones flotantes de producción cuestan unos 3 billones de dólares. Las empresas con bloques en aguas profundas se irán a otros países, en búsqueda de eficientes suplidores de estas unidades de producción.
 
3.- Si de los más de 20 bloques otorgados por CNH en aguas profundas, unos 15 tienen éxito exploratorio y requieren desarrollo, pudiéramos estar considerando unos 45,000 millones de dólares sólo por las unidades flotantes de producción y sus plantas de procesamiento.
 
4.- El Mercado tiene en sus manos detonar el desarrollo de una activa y robusta industria de construcción de infraestructura petrolera marina que convertiría nuestras costas como las del Golfo de México americano, en los estados de Luisiana y de Texas.
 
5.- Si se implementa esta estrategia nacional tendríamos la consecuencia inmediata de provocar una inmensa derrama económica, directa e indirecta, nunca vista, en los centros costeros actuales.
 
6.- Sólo la visión de este escenario, con México construyendo estas unidades de producción para aguas profundas, le da una solidez a la Reforma Energética que debiera detonar dos políticas que se complementen: I) continuar asignando contratos en aguas profundas; y II) promover la construcción de diques secos y astilleros y patios de construcción para estas unidades de producción petrolera de aguas profundas.
 
7.- Si buscamos la cuarta transformación de México, parece que la encontramos. La cuarta transformación tendrá un pilar fundamental, será convertir nuestras costas en la base de un emporio industrial marítimo petrolero de aguas profundas, comparable a Singapur.


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