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Ley de Herodes y la caja vacía


Luis Antonio Vidal

LA ESCENA DE LA PELÍCULA “LEY DE HERODES” SE REPITE CON ASOMBROSA REALIDAD CADA FIN DE TRIENIO Y SEXENIO. 
 
“¿Siete pesos?”- pregunta a su secretario el presidente municipal de San Pedro de los Saguaros, Juan Vargas, al ver el interior de la caja fuerte del ayuntamiento.
 
“Es lo que queda del presupuesto, el alcalde anterior se lo acabó”- responde el auxiliar encogiendo los hombros de impotencia.
 
La escena de la película “Ley de Herodes” se repite con asombrosa realidad cada fin de trienio y sexenio.
 
Unos cuantos días faltan para que los presidentes municipales electos asuman sus cargos, y en todas partes ocurre lo mismo: no hay dinero, así que deben incrementar la recaudación y afilar las tijeras para despedir a empleados.
 
A principios de septiembre, los nuevos administradores de la Cámara de Diputados se toparon con sus finanzas empobrecidas. Poco dinero para personal y el edificio se cae en pedazos.
 
No se sabe cómo acabará el año con tantas carencias, deudas, conflictos por todos lados.
 
El cambio de gobierno cobija la renovación de ilusiones para el Edén, con la esperanza de mejores tiempos.
 
“La modernidad por fin va a llegar a San Pedro de los Saguaros, vamos a hacer realidad las promesas de nuestro presidente Miguel Alemán, tengo instrucciones precisas de iniciar inmediatamente las obras para traer la luz al pueblo”, prometió el alcalde Vargas y así andan varios hoy en Tabasco, con las veladoras encendidas a San Andrés para rescatar la palabra empeñada en campaña.
 
A ver cómo desbrozan el terreno de las ilusiones para sembrar realidades. Convertir los dichos en hechos es la única manera de evitar que el triunfo de la transformación histórica se vaya por los albañales.
 
LA MORRALLA
Engarzando eslabones, el fiscal Fernando Valenzuela ofreció evidencias de los avances en la investigación del asesinato cometido contra el comunicador Juan Carlos Huerta. Fotos, videos, declaraciones, todo integrado en la carpeta.
 
Como ocurre en casos así, la incredulidad se vuelve deporte favorito sólo para desacreditar las investigaciones. Diría mi difunta abuela: “Si la ensartas pierdes y si no… también” ***
Hasta el jueves.


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