VECTOR X

De la Vega: compadrazgo salvador


Luis Antonio Vidal

Un buen día del año 2006 platiqué con el químico Andrés Granier en la plaza Vendome.

Me confirmó sus intenciones de buscar, por última vez, la candidatura del PRI al gobierno de Tabasco, pese a las señales inequívocas que apuntaban al dedo divino a favor de Floricel Medina Pereznieto.

-Pechel es el candidato de Madrazo, candidato presidencial- le comenté.

-No importa, voy con todo- respondió un químico echado para adelante.

-¿Y si se impone el dedazo?- insistí metiendo el aguijón. -Mi compadre (Humberto Mayans) me está esperando del otro lado (PRD). Ésto no tiene vuelta de hoja- reviró confiado. Al final, Granier y su popularidad se impusieron y aplastaron a Pechel. Humberto, por supuesto, dio la espalda a Raúl Ojeda y se sumó a la campaña del laboratorista. Guardadas las proporciones, el expresidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, José Antonio de la Vega, apostó su resto por el hoy vencedor del candidato a la Gubernatura. De la Vega entró en el proceso interno del PRD y perdió las encuestas con Gerardo Gaudiano. Quedó en penúltimo lugar. Se hizo a un lado y dejó libres a sus pocos seguidores, cuyo resentimiento los llevó a sumarse a Morena como último cartucho. Con su desastre en el terreno legislativo, De la Vega metió el pie a Gaudiano. "No importa, allá está mi compadre Adán", habrá dicho el discípulo de Núñez, como el químico aquel día del año 2006.

Para su campaña, Adán contó el apoyo del ex priísta, ex panista y ex perredista, quien hoy se placea con el Gobernador electo como presumiendo las bondades del trapecismo político. Se les ha visto juntos en Palenque, y ayer en un restaurante de la ciudad de Villahermosa con rumbo, dijeron, a Paraíso.

¿Reconciliación? No se pueden reconciliar quienes nunca se han distanciado. Es el gobierno de Morena la tabla de salvación para quien, en su momento, se presentó como delfín del Gobernador Núñez.

Giuseppe de Lampedusa nos explica el fenómeno con el gatopardismo: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". ¡Albricias!



Columnas anteriores