MANIFIESTO

Urge agenda de riesgos


José Chablé Ruiz

Los abucheos y los reclamos airados que hicieron un grupo de estudiantes y maestros en el interior y a las afueras del Teatro Universitario en contra del gobernador Arturo Núñez Jiménez, debe ser motivo para que la Secretaría de Gobierno elabore una agenda de riesgos sobre las movilizaciones y los reclamos sociales que provoca la insuficiencia presupuestal.

Hasta ahora, las protestas de los burócratas, maestros, estudiantes, familias y usuarios del sistema de salud estatal no pasan de movilizaciones, paros laborales, bloqueos a calles, carreteras, abucheos o reclamos personales.

Se observa que es grave la insuficiencia presupuestal del gobierno nuñista. La semana pasada no tenía ni seis millones de pesos para pagar la compensación a dos mil 300 empleados de la Fiscalía General del Estado.

La Secretaría de Educación del Estado adeuda a siete mil estudiantes de veinte instituciones de educación superior el pago de becas, porque no tiene 38 millones de pesos como paripaso, ya que la SEP condicionó el apoyo federal si el gobierno del estado paga esa cantidad, ya que el año pasado no puso un peso en ese rubro.

Las protestas por el pago de becas se agudizarán, porque la SETAB no pagará a 20 mil estudiantes de educación básica y medio superior sus becas del actual ciclo escolar, ya que adeuda 60 millones de pesos de paripaso por ese concepto a la SEP.

Hoy, la Secretaría de Salud debe pagar a 5 mil trabajadores de 37 categorías la homologación salarial, que asciende a 200 millones de pesos, sin embargo acordó con el Sindicato de Burócratas hacerlo el próximo 30 de septiembre. Si no se atienden o satisfacen las demandas ciudadanas y de los burócratas, el descontento y el hartazgo social crecerá, por lo que hay que prever la violencia social en contra de las autoridades.

De ahí la necesidad de que la Segob elabore una agenda de riesgos, que incluya a los municipios, por el saqueo que hicieron en las arcas municipales los alcaldes que se van.

FUSIL: Pepe Sáiz con un pie en la calle.



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