CARA A CARA

Fitness y Alegría


Raquel Bigorra

Que bueno que nos vimos antes de volver al teatro, porque a la mayoría del elenco nos falló la memoria en el ensayo. ¿Y como no? Si estuvimos de pata caliente. Dos meses y medio anduve  de vaga. 
 
Yo aproveché para consentir a mi Rafaella. Alberca, playa, sol y mar, familia, y zumba. ¡Ah, sí! Unos tres días me di una escapada a Orlando porque no me quería perder la convención anual de Zumba. Ya me habían dicho que es una experiencia única y vaya que lo fue. Con decirles que viajé  sola.  Dejé a la familia en casa y me regalé la oportunidad de tomar las mejores sesiones y clases con Dj en vivo y por supuesto con Beto Pérez, el creador.
 
Hora y media bailando...
 
A la convención llegaron instructores, fans, embajadoras y gente de todas partes del mundo. Japón, Indonesia, Panamá, Echador, Puerto Rico, Rusia, Colombia, de todos lados.  El fitness concert estuvo de lujo. Cerraron la noche los chicos de Gente de zona y yo sentía que la virgen me hablaba cuando cantaron la de “Somos tú y yo“. Hora y media bailando a ritmo de varios cantantes que hacen temas para zumba y por supuesto a Beto Pérez le seguimos los pasos. Cabe  señalar que dos de los más fregones son mexicanos, William y Yuhaine, pusieron el nombre de este bendito país muy en alto con su gracia y entrega para bailar en la tarima. 
 
Se formó la gozadera...
 
Acabé empapada, con el rímel corrido y el corazón lleno. Yo miraba a mí alrededor y no conocía a nadie, me tocó puro asiático y gringo de mi lado, nadie me conocía a mí, pero todos nos sonreíamos con amor. Bailamos alrededor del escenario y cuando sin querer nos dábamos un pisotón o un codazo, nos  volvíamos a sonreír. Se formó la gozadera, cómo dice gente de zona. Allí estuvimos  ocho mil personas bailando en el mismo salón. Solo por el gusto de hacer zumba con DJ en vivo y de vivir la magia única que llega una vez al año a Orlando con la Convención.
 
Me hice instructora...
 
Los instructores que se suben al escenario conviven un mes antes del evento para ensayar día y noche y traer nuevas coreografías al concierto. Literal, viven bajo el mismo techo para ensayar 24 horas. Son unos profesionales. Yo salí fascinada y después que me hice instructora pues cada vez estoy más metida en el mundo del fitness y la Alegría. 
 
¡ A gozar que el mundo se va a acabar ! Espero seguirlos contagiando de lo bueno por aquí y también en el teatro. Ya saben que en “A oscuras me da risa“,  las carcajadas están garantizadas. Arrancamos gira entre semana así que nos vemos en el CC1 los fines,  y también en el interior de la República. Nos leemos próximo viernes en el Manual de la buena.
 


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