EL ATLETA

Piensa nacional, actúa local


David E. León Romero

Este hermoso y multicultural rompecabezas llamado México está compuesto por 2 mil 457 piezas, que llevan por nombre municipios. Están gobernados por Ayuntamientos, integrados por un presidente municipal, regidores y síndicos, que se eligen a través de la votación de los ciudadanos con una duración de tres años.

¿Por qué son importantes los Ayuntamientos? Porque sus integrantes tienen a su cargo las funciones y servicios más apremiantes y sensibles para la ciudadanía: la dotación de agua potable; la existencia y funcionamiento del drenaje, alcantarillado y saneamiento del agua; la iluminación de las calles; la limpieza y mantenimiento de los espacios públicos; la recolección, traslado, tratamiento y disposición final de la basura; el funcionamiento de mercados, panteones, rastros, vialidades y parques; y por si no fuera suficiente, la seguridad pública.

La complejidad se eleva cuando agregamos una serie de elementos y dinámicas que hoy caracterizan a nuestras comunidades, tales como la falta de participación, compromiso y conciencia ciudadanas, los rezagos históricos propios de los pueblos, la proliferación de la delincuencia organizada, y las disputas de grupos políticos.

Frente a este gigantesco reto se encuentran los Ayuntamientos, que salvo algunas excepciones, carecen de las capacidades y recursos mínimos indispensables para la realización de sus funciones.

Por todo ésto, resulta urgente reclutar a las mejores mujeres y los mejores hombres para integrar nuestros gobiernos municipales, debiendo contar con una profunda vocación de servicio, acreditada solvencia moral y profesional, además de un elevado nivel de conocimiento del territorio, y una extraordinaria capacidad de gestión.

En paralelo, desde el Gobierno Federal y Estatal, en conjunto con las organizaciones de la sociedad civil, debemos emprender una cruzada de fortalecimiento, capacitación y certificación para los Ayuntamientos, introduciendo herramientas y metodologías de trabajo regional que permitan mediante la colaboración entre municipios la construcción de soluciones integrales a los problemas compartidos.

Imposible concebir una realidad distinta de país, sin elevar la eficiencia y productividad de las estructuras locales. Los invito a construir un México mejor, teniendo como principio y destino final a nuestros municipios.



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