DOBLE FILO

Memorias de subdesarrollo


Homero T. Calderón

Lecturas: 1403

Nuestras dos industrias -en Tabasco- son la construcción, noble, pero quebrada, y la de la elección, perversa y rica. En la construcción hay en este momento entre 15 y 20 mil desempleados. En la de la elección habría entre 35 y 40 mil "trabajando". Y en medio de ellos, un millón 200 mil en pobreza extrema. Esto no lo provocó Arturo Núñez.

Esto es parte de una historia de infamias que el PRI cometió en 85 años de gobierno.

En este larguísimo lapso, el "prinosaurio" nunca procuró crear las bases, la infraestructura para afrontar el porvenir. Nuestra materia prima nunca fue usada para crear un estado industrioso. Se le vendió "en greña".

¿Y qué pasó después? Que los que trabajaban para cosechar la materia prima se hicieron viejos y sus cosechas de hoy no tienen precio competitivo. Quizá por eso, el tabasqueño le saca la vuelta al trabajo duro. Le gusta más el trabajo temporal, el caminar casa por casa ofertando a candidatos "chafa". En el 2012, los perredistas "trabajaron" muy intensamente, y ello les valió sacar de sus oficinas a los priístas. Cuando éstos reaccionaron, ya estaban de patitas en la calle. Pero no contaban con la mala leche de un priísta desalojado.

Quien "cachó" personalmente esta "madriza" fue el gobernador Arturo Núñez. Ninguno de sus colaboradores sintió la mano dura de sus opositores como él.

Hoy, de nuevo, la elección está tomando caminos "muy predecibles", que los perredistas --ebrios de poder-- no cuidaron, pensaron que llegaban para siempre. Y lógico, producto de ese descuido, uno de esos damnificados sería hoy el joven Gerardo Gaudiano. Así está hoy la industria de la elección en Tabasco. Habrá en los próximos cien días (para muchos) una efímera cuanto falsa bonanza.

En cuanto a nuestra vida diaria, el gobernador Arturo Núñez sigue advirtiendo sobre la grave desigualdad social y sus graves consecuencias. Su problema es que al tabasqueño común y corriente, ya anda alborotado para "elegir" gobernador y sus "adyacentes". Está acostumbrado a vender su credencial y a recibir una despensa. Así "lo educó" el PRI, y así morirá…¿Qué le va "ujté a hacé"?...



Columnas anteriores

visitas