CARA A CARA

Esta noche con Javier Alatorre


Raquel Bigorra

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Hay que aguantar la carilla

› Nos reunió mi querido Javier Alatorre para celebrar la Navidad. Ya me habían contado de su buen gusto para recibir a los invitados, pero vaya que estuve fascinada disfrutando de cómo cuidó cada detalle de la noche, para que los treinta comensales estuviéramos más que agasajados. Entre artistas, políticos y empresarios, la velada transcurrió de maravilla.

Estuve compartiendo con Rebecca Jones y Margarita Gralia. Ambas divinas. Margarita fue con su marido y me estuvieron contando cómo su casa de San Miguel de Allende la diseñaron en función del Feng Shui, "una amiga se vino de Argentina y con los planos del arquitecto en la mano nos fue orientando". Por eso me aseguró que a todos les encanta su casa de San Miguel, pues tiene muy buena vibra. También me contó de su sobrino/nieto. "Es mi locura", me dijo. Que se sienta en el piso a jugar con rompecabezas con el nene. Qué maravilla. Pasarán Navidades y Año Nuevo en Miami, en familia.

Echamos el bailongo

› También acompañó a Javier, Mariana Seoane. Traía un vestido negro espectacular y me contó que la noche anterior había cenado con William Levy, pues estaban celebrando que hicieron juntos una película. Mariana no estuvo mucho tiempo en la velada, después de la cena se marchó, pues su novio la esperaba en un sitio de Polanco.

Anita Lomelí estaba acompañada de su esposo y siempre que la veo me emociona compartir con ella. Además de guapa, siempre le entra a la plática con ganas. Hace un par de días estuvimos grabando los promos navideños del canal y echamos bailongo.

Todos con la boca abierta

› Con Javier anduvimos de bien portadas, pero aprovechamos para echarle muchas porras al buen gusto del periodista. Aquí les comparto parte de la decoración de la mesa donde estuvimos compartiendo. Cada comensal tenía bordado el nombre en la servilleta. Después de dejarnos a todos con la boca abierta nos invitó a que nos la lleváramos de regalo. La mesa de dulces estuvo increíble. Postres y pasteles de todos los sabores.

Galletas con avellana, nueces, trufas. Que por supuesto había para degustar allí y también para llevar. Javier es un anfitrión espléndido que supo hacernos sentir a todos los invitados en familia. Ofreció un brindis agradeciendo por este año que no ha estado nada fácil, pero confiado en que el próximo será mucho mejor.

Sí para portarnos mal

› ¡A gozar que el mundo se va a acabar! Vaya maravilla de amigo que es Javier Alatorre. Amable, generoso, afectuoso, nos regaló una noche increíble. Prometió reunirnos a todos en enero, pero ahora sí para portarnos mal, porque nos pasamos de decentes. No se crean, es que con eso de que es periodista serio, con todo y que es amigo, uno anda de santo para quedar bien. Nos leemos el próximo viernes en El manual de la buena esposa.

 



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