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Curiosidades del Pasado (VI parte)


Juan Antonio Filigrana Castro

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Una de las flotillas de vapores más importantes de Tabasco de principios y mediados del Siglo XX fue la que consolidó don Policarpo Valenzuela Yera, empresario, agricultor y comerciante mexicano nacido en la villa de San Antonio de Cárdenas en 1831. Policarpo fue propietario de las principales casas dedicadas al negocio del transporte fluvial. Dueño de los barcos “Usumacinta”, “Tres Hermanos”, “Chontalpa”, “Clara Ramos”, “Hidalgo” y “Lumijá”. Controlaba la exportación de maderas preciosas al tener concesiones para explotar las selvas de Tabasco, Chiapas y Guatemala, también controlaba tierra, transporte fluvial y el comercio. Junto con las familias Bulnes y Romano, dueñas de casas monteras, conformaban las tres familias más poderosas de Tabasco de aquella época. La madera extraída de los municipios de Cárdenas y Huimanguillo era transportada por los vapores  Chontalpa y 3 Hermanos. La flota de vapores propiedad de Policarpo Valenzuela integraban la Compañía de Navegación de los ríos Mezcalapa, Grijalva, Usumacinta y Palizada, fue destinada al tráfico fluvial y mantenían rutas de pasajeros y carga desde San Juan Bautista hasta Jonuta, Monte Cristo, Balancán y Tenosique. Hacían recorridos hacia Frontera y por el río Palizada llegaban hasta El Carmen. Las rutas fluviales y las flotillas de navíos de vapor mantenían activo el comercio tabasqueño, desde las poblaciones interiores del Estado se embarcaba la mercancía para ser trasladada hasta el puerto de Frontera, desde donde se cargaban en naves de mayor calado para luego exportar hacia Estados Unidos y Europa. Los ríos y canales que en aquel entonces eran navegables y permitieron que se establecieran rutas navieras comerciales que se mantuvieron hasta casi mediados del siglo XX.
 



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