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Diferencias entre la rinoplastia


Dr. Abel De la Peña

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Siempre hay un poco de incertidumbre sobre el resultado de cada persona cuando se decide realizar un procedimiento quirúrgico, pero algo que puede dar mucho más seguridad es que una rinoplastia ya no produce resultados estandarizados como en el pasado. No es algo de qué presumir si al verle la nariz a alguien puedes saber quién fue su cirujano plástico, porque le has visto la misma nariz a otras tres personas. 
 
La cirugía de nariz hoy en día es más conservadora que en el pasado, y es menos factible que el cirujano plástico sobrecorrija los defectos. El objetivo de la cirugía es lograr la mejor versión de cada persona. Esto es una excelente noticia para quienes quieren realizarse una cirugía, porque ¿no es éste el objetivo? ¿Aún verse como uno mismo sólo que la versión mejorada?
 
Recta, pinzada, refinada, ancha, romana, griega, levantada, aristócrata, ganchosa, de botón, larga, prominente, corta... las narices vienen en todos los tamaños y formas. Afortunadamente para quienes desean cambiar las características de su nariz, se puede realizar con mucha seguridad. Ya sea que un hombre desee mejor simetría, reducir la joroba o giba de la nariz o el tamaño global de al nariz; y en los casos de la mujeres, quitar el aspecto masculino nasal, o corregir un aspecto desproporcionado entre el resto de su cara y la nariz. 
 
Las diferencias no paran ahí solamente. La nariz de las mujeres y de los hombres no son iguales, por lo general todos los componentes, cartílagos, huesos y piel son de mayor tamaño en los hombres. Además, la nariz ideal para cada sexo es diferente. Para feminizar una nariz, generalmente el paciente desea un dorso ligeramente indentado con una punta proporcionada, mientras que los hombres desean un dorso recto con una punta igualmente proporcionada.
 
Pese a que el género del paciente marca una diferencia, hay ciertos pasos que no varían según el sexo, como las incisiones en la base de la nariz, o dentro de las narinas para acceder los cartílagos y huesos nasales, la forma de desvanecer la giba, las maniobras para mejorar el ángulo entre el labio y la nariz. Aún entendiendo esto, ciertos componentes requieren tratamiento especial, como la resección del dorso acompañado de fracturas para quitar la giba en hombres, a diferencia de sólo una reducción con raspa para feminizar la nariz de una mujer.
 
Si estás pensando en mejorar el aspecto de tu nariz, consulta a un cirujano plástico certificado y miembro de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER). En el Instituto de Cirugía Plástico tenemos toda la experiencia de años para realizar cualquiera de estos procedimientos y los determinamos individualmente en la consulta junto con el paciente. Elige bien a tu cirujano plástico para evitar complicaciones.


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