CAMINANDO POR LA HEROICA

Carlos Colorado y su legado musical


Ezequiel Luna Arias

El próximo 25 de abril se cumplirán 20 años del fallecimiento de Carlos Colorado Vera, gran trompetista tabasqueño, quien después de tantas luchas en su niñez y juventud, fundara La Internacional Sonora Santanera, que dio a la entidad y a México fama y proyección. Como sucede con los ídolos o personajes que llegan a destacar, sus orígenes o nacimiento, se convierten en un mito, a veces difícil de desentrañar. Con Carlos Colorado, parece haber algo de eso. En sus memorias reconoce haber sido registrado en Centla con fecha de 1920. Pero a pesar de haber pasado su niñez y adolescencia en Comalcalco, él llamaba “mi pueblo” a la Barra de Santa Ana, hoy Villa Coronel Andrés Sánchez Magallanes, la cual reconocía como su lugar de nacimiento y en su honor, le llamó Santanera a su sonora. Carlos fue hijo de Piedad Colorado y de Carmenza Vera Murillo, ésta última de Comalcalco. En sus inicios musicales, Carlos fundó en la “Perla de la Chontalpa”, el grupo “Son Juvenil”, que según escribió, “eran chamacos que andaban descalzos y con ropa remendada”. Mario Vázquez, músico de Comalcalco, viendo su talento, lo animó a estudiar música. Primeramente fue saxofonista y desde Comalcalco llegaba a Cárdenas, a tocar con Luis Peralta Murillo e Isaac Rosique, entre otros; después partió a México. En el D.F. Estudió en la Escuela de Iniciación Artística del INBA. Luego fundó la Sonora Tropical y en 1959 integró la Sonora Santanera que le dio fama nacional e internacional con canciones como La Boa, Luces de Nueva York, Perfume de Gardenias, El Mudo, Aventurera, entre tantas más. Grabó 60 discos y participó en más de 15 películas. Carlos Colorado murió en trágico accidente carretero el 25 de abril de 1986. El 12 de junio de 2003, el ayuntamiento de Cárdenas, presidido por el Dr. Abenamar Morales Gamas, le realizó un homenaje en el Parque Independencia, por haber puesto en alto el nombre de este municipio con su Internacional Sonora Santanera, que esa noche amenizó el evento y en la madrugada del 13 de junio, le cantó las mañanitas a San Antonio de Padua. Hoy siguen habiendo muchos talentos en la región y en Tabasco, pero son muy pocos los que se atreven a cruzar el río.