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Feliz año nuevo


Gaby del Valle

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En nuestro país entramos en una carrera contra el tiempo… a pesar de las fiestas y la convivencia, casi, casi tememos que principie el año, con sus nuevos bagajes, propios de un gobierno opresor y una situación que, sin querer ser pesimistas, se presenta cada vez más difícil en cuanto al crimen organizado, la delincuencia cada vez necesitada y audaz, y al mismo tiempo un país harto que de una forma u otra, está empezando a tener sed de sangre. Si hiciéramos un recuento de lo vivido en este año que concluye, veríamos cuántos delincuentes han sido linchados en determinadas partes del país, sobre todo en el Estado de México, una zona caótica, casi, casi dejada de la mano de Dios…no, mejor dicho, dejada de la mano del gobierno, porque en cuanto a crímenes de género, se está convirtiendo en una Ciudad Juárez, y en lo referente a secuestros, asaltos, robos, y más, se parece también a otros Estados que ya se encuentran en la licuadora del crimen, como es Sinaloa, Coahuila, Michoacán, Morelos… y Tabasco tampoco canta mal las rancheras. El problema son las autoridades; la impunidad, los sueldos de risa, el descuido y la voracidad de los funcionarios, concentrados en enriquecerse mientras dure su periodo, dejando de lado las necesidades de su gente. Y es ahí donde me pregunto… ¿Sólo delincuentes se postulan para candidatos de esto o de lo otro sin importar el partido al que pertenecen? Porque quien quiere enriquecerse a costa del erario público, es un delincuente. No lo nieguen. Y esto, lo mismo que la delincuencia callejera y cualquier acto ilícito, que, ya tienen harta a la población. Hace poco me platicaban un caso representativo de la situación de violencia contra violencia que se genera de tanta injusticia: un padre cuya hija le contó que un hombre trató de abusarla sexualmente, pero sin forzarla, con propuestas sutiles pero directas, se reunió con unos amigos y fueron a medio matar al pedófilo; le sacaron un ojo y le arrancaron una oreja. Y todo a patadas. Y bueno, pues como el abuso sexual no se perpetró, ¿adivina a quién metieron a la cárcel, con una condena de cinco años? Desde luego que toda esta agresividad está mal, porque el único camino es la paz, pero díselo a 70 millones de mexicanos que se sienten en estado de indefensión, robados, burlados, empobrecidos e ignorantes, porque es importante conocer las leyes mexicanas, en especial la Constitución, para poder defendernos. Es un pequeño paso, pero un brinco para la humanidad de nuestro país. Como propósito de este año que comienza, ¡apréndete la Constitución Mexicana! Te será de mucha utilidad. gabydelvalle15@hotmail.com


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