CASCARA AMARGA

Consumación de la Independencia II


Laureano Naranjo Cobian

La lucha iniciada por Don Francisco Primo de Verdad y Ramos, Don Francisco de Azcarate y Don Mariano Michelena en 1808 y continuada en 1810 por Don Miguel Hidalgo, Don Ignacio Allende, Don Mariano Jiménez, Don Juan Aldama, Don Epigmenio González (el que fabricaba las lanzas), Doña Josefa Ortiz Girón de Domínguez y Doña Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, triunfó finalmente el 27 de septiembre de 1821, aunque sus ideales y altos propósitos políticos fueron establecidos constitucionalmente por el ilustre patriota Don Benito Juárez y la certeramente llamada << Pléyade de la Reforma>> al promulgar las célebres Leyes de Reforma desde el heroico Puerto de Veracruz en julio de 1859. Investigaciones de grandes historiadores han llegado a comprobar que al ponerse en vigor de nueva cuenta en 1820 la Constitución de Cádiz (marzo 1812), los grandes propietarios de las riquezas en el virreinato, se pusieron de acuerdo para hacer la Independencia a efecto de eludir los mandatos que la Constitución de Cádiz establecía, como la libertad de prensa, los derechos constitucionales y la división de poderes entre otros. Para lograr su objetivo, Matías Monteagudo, cabeza de los conservadores que se reunían en el templo de la Profesa, escogió a Iturbide, ambicioso militar que en ese momento estaba sin trabajo, para que lograra independizar a la todavía Nueva España de la Corona Española. Iturbide logró convencer al patriota insurgente Vicente Ramón Guerrero Saldaña y después del histórico <>, se firmó el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821. En verdad esta Independencia fue sólo formal pues los privilegios de los poderosos de aquella época y sus instituciones continuaron. Fue hasta 1824, con la primera Constitución, que desapareció el virreinato y el imperio efímero de Iturbide.


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