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Tabasco

“Veníamos por mi papá; por el Covid traemos flores a cuatro”

Cientos llevan arreglos florales, limpian, embellecen y hasta pintan las tumbas de sus difuntos tras superar la pandemia.

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Después de dos años, cuando a causa de la pandemia cerraron los panteones de Villahermosa, este domingo 30 de octubre, previo a las festividades del Día de Muertos, cientos de tabasqueños regresaron a visitar y arreglar las tumbas donde yacen sus difuntos.

Se pudo apreciar a familias enteras llegaron con arreglos florales apostados frente a la tumba, no de uno sino hasta de cuatro de sus seres queridos.

En un recorrido realizado por Grupo Cantón por los principales panteones de la ciudad, se pudo observar a personas limpiando a detalle cada parte de las tumbas, otros pintando o remarcando las letras y números de la fecha del fallecimiento de su ser querido, al igual que sentados en las lápidas conversando con sus familiares.

También se apreció a niños en el panteón de Atasta pintando las bóvedas de sus familiares; otros podando los alrededores y muchos más llevándoles flores.

EMOCIONES ENCONTRADAS

“Todos los años, desde antes de la pandemia, venía a ver a mi padre, a platicar con él, a traerle mis penas; ahora traemos flores para cuatro más, porque el Covid se llevó a mi madre, mi hermana y a dos tías”, dijo Roberto ‘N’, originario de la colonia Primero de Mayo.

Pero no todo fue dolor, para Romana Collado, de 79 años, fue un día de alegría poder retornar a los panteones de la ciudad en compañía de sus demás familiares.

Afirma que desde hace dos años no le permitieron entrar al cementerio de Tamulté de las Barrancas donde descansan los restos de su esposo desde hace 20 años y de sus dos hijas.

“El año pasado no pude venir por enfermadad y mis hijas no me dejaron, pero mi corazón estaba con ellos, yo en la casa les prendí una veladora, pero después de un año es satisfactorio ver al menos su tumba y que un unos años más nos uniremos”, manifestó.

José Antonio Cortés acompañó a su primo a embellecer la tumba de su tía, sin embargo dejó a su padre de 86 años en casa para evitar que su salud y bienestar se vea impactado por alguna enfermedad como el Covid-19.

“La pandemia vino a limitar las reuniones familiares, como lo eran en años anteriores donde llegaban los familiares de todos lados y se podían reunir más de 20 personas alrededor de una tumba, yo este año y el anterior no querido traer a mi papá, porque la pandemia aun no ha terminado y no quiero que se enferme” expresó.

HASTA NIÑOS AYUDARON

Las edades para visitar a los fieles difuntos no importaron, ya que en los panteones visitados se encontraron niños pasando brochazos en compañía de sus padres, abuelitos con cubeta y escoba en mano.

No faltó quien este año, a días de comenzar el día de muertos, alguno de sus familiares cercanos partieron del mundo terrenal y por tanto la visita a alguno de los cementerios de la ciudad de Villahermosa se adelantó a las festividades a los difuntos, por tanto tendrán que poner una fotografía más este año que no esperaban ver en sus altares de muertos.

Tal es el caso de Soledad Castro de quien a cinco años de haber perdido a su hijo mayor el 22 de octubre de este año, la pena la embargó con la muerte de su hijo menor, por lo que este año, la cantidad de imágenes aumentará uno más.

“No lo veíamos venir, el quería venir a ver a su hermano porque el año pasado no pudimos, pero su foto estará en el altar” explicó.

ATASTA: Hasta pequeñitos ayudaron a embellecer las tumbas al dar unos brochazos de pintura; otras lucen coloridos estampados.

PANTEÓN CENTRAL: El mantenimiento fue a fondo: con machete en mano familias quitaron maleza y lama.

GAVIOTAS: Los arreglos florales fueron colocados para recordar con devoción a los que se adelantaron.

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