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Director Miguel Cantón Zetina
PEDRO PABLO ELIZONDO CÁRDENAS, OBISPO CANCÚN-CHETUMAL

Venció al Covid con la gracia de Dios y la Virgen de Guadalupe

“Es una pesadilla espantosa que a mi me hizo aferrarme a Dios y dejarme tomar de la mano de María Santísima de Guadalupe”.

CANCÚN.- Durante dos sema­nas y media el obispo de la Dió­cesis de Cancún–Chetumal, Pedro Pablo Elizondo Cárde­nas, tuvo que soportar los sín­tomas del Coronavirus, pero gracias a las oraciones logró vencerlo.

Hoy nos relata cómo co­menzó a sentir la enfermedad después del 16 de julio, cuando tras realizarse la prueba resul­tó positivo al Covid-19.

Monseñor tiene 70 años y a pesar de su edad aguantó los embates del mortal virus, que es implacable con personas de la tercera edad.

Señala que con los cuidados y oraciones hacia Dios y a la Virgen de Guadalupe salió ade­lante para continuar con su no­ble labor de enseñar el camino del bien a la población.

Afirma que de desde el ini­cio de la pandemia por el Coro­navirus estuvo activo ofrecien­do misas virtuales debido al cierre de las iglesias y centros de culto.

Señala que incluso durante la Semana Santa realizó reco­rridos con el Santísimo en las principales calles y avenidas de Cancún, para renovar la fe católica.

 

¿Cómo se enteró que tenía Covid-19?

Decidí acudir al médico para realizarme la prueba al saber que una persona con quien convivía dio positivo al virus.

El vicario de pastoral y vo­cero de la Diócesis, Mario Gon­zález, fue quien anunció en ese entonces que me mantenía en resguardo, tal y como me in­dicaron los médicos que lleva­ron mi proceso. Además de que tomé los medicamentos y seguí los protocolos que me indica­ron las autoridades de salud.

Un monaguillo comenzó a sentir los síntomas de la enfer­medad, se realizó la prueba y dio positivo, lo que me orilló a realizarme el test y posterior­mente la prueba.

 

¿Qué síntomas tuvo y cuántos días le duró?

El virus me duró dos sema­nas y media; durante todo este tiempo me dio diarrea y cansancio extremo; lo bueno es que no fueron sín­tomas de gravedad como en otros casos.

 

¿En qué lugar pasó su cuarentena?

Pasé mi cuarentena en la casa, en la cual fui muy bien atendido por mis hermanos sacerdotes.

Eso me ayudó a tener una vida espiritual fuerte.

 

¿Puede determinar dónde fue o quién le contagió?

No puedo determinar dón­de, ni quién, porque fue en grupo el contagio.

Es importante añadir que fue fuera de la iglesia, por lo que no podemos ase­gurar que haya sido el propio monaguillo como algunos me­dios de comunicación hicieron saber.

Aunque él tuvo también sín­tomas, pero no lo puedo seña­lar de manera directa.

 

¿De los creyentes, cómo fue la muestra de apoyo que tuvo de ellos?

Fueron muy conmovedoras y muy numerosas las muestras de apoyo por parte de los cre­yentes.

Creo firmemente que sus oraciones fueron escuchadas por Dios y la Virgen de Guada­lupe para que la enfermedad no causara estragos en mi cuerpo.

 

¿Cuál es su siguiente paso ahora que ha vencido al Coro­navirus?

Poner en práctica todas las medidas para evitar riesgos y llevar a cabo todos los proyec­tos que la reflexión personal de estos días de encierro ha hecho surgir en mi interior.

 

¿Qué mensaje le compartiría a la población, porque algu­nos no creen en el virus?

Decirles que es una pesadilla espantosa, lo que a mi me hizo aferrarme a Dios y dejarme to­mar de la mano de María Santí­sima de Guadalupe.

Pero ya me estoy recuperan­do poco a poco y eso es lo que importa.

 

¿Considera que es necesario aplicar sanciones a personas que no cumplen medidas sani­tarias?

No hay que sancionar, pero sí educar y crear un más profun­do nivel de conciencia y res­ponsabilidad entre la pobla­ción.

Hasta el momento de la Dió­cesis de Cancún-Chetumal he sido el único que he dado posi­tivo al Covid-19.

Por este medio pido a la co­munidad católica en Quintana Roo a unirse en oración por todos los enfermos del mundo que han dado positivo al Coro­navirus.