web analytics
Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina
Evitó ser hospitalizada. (Foto: Cortesía)

Venció al Covid-19 a los 98 años de edad

Crescencia Barriento Hernández se aferró a la vida, lucho junto con su familia para vence a esta terrible enfermedad que ha cobrado cientos de vidas.

TABASCO.- A los 98 años de edad doña Crescencia Barriento Hernán­dez es una vencedora covid. Ella tiene claro cuál es la cura de la enfermedad: confiar en Dios, en primer lugar, luego to­mar los medicamentos que los médicos recomiendan y guar­dar reposo en tanto los medi­camentos hacen el efecto.

Pero no fue la única que le dio el coronavirus, su hija Minja Hernández Barriento, platica que a ella también le dio covid, a una hermana y a una sobrina. Requierieron de un mes para vencer la enfermedad en su do­micilio localizado en la locali­dad Tancochapa del municipio de las Choapas, Veracruz.

Minja comenta que a su mamá la enfermedad le causó dolor de hueso, cabeza, además del can­sancio y dificultades para respi­rar. Hoy se siente agradecida con Dios, porque todavía les permitió seguir teniendo su mamá y que sea una vencedora del covid.

 

— ¿Qué se siente ser un pa­ciente covid?

No es fácil hijo. Tuvo dolor de cabeza, náuseas, dolor de cuer­po. Aquí nos enfermamos cua­tro personas: mi mamá, una hermana, una sobrina que está por cumplir los 18 años y yo. Pri­mero empezó a sentir los males­tares en la primera quincena de junio. Luego vino una tos seca, temperatura de 37 grados, dolor de hueso, fatiga, mareo.

Todos los días pedimos a Dios que nos ayudara a vencer el mal. Nosotros somos cre­yentes, llegamos a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Sí había momentos que nos pre­ocupábamos mucho. Porque mi mamá tiene 98 años, y había­mos visto que otras personas de esa edad no podían vencer el covid. Cuando nosotros le de­cíamos que estábamos preocu­padas por ella, solamente nos comentaba que, si así lo quería Dios, así iba a suceder. Que es­taría en un descanso. Eso nos ocurrió el 11 de junio

 

— ¿La hospitalizaron?

No, mi mamá al igual que mi hermana, mi sobrina y yo, quedamos en casa. Un médico venía a vernos. No tuvimos la necesidad de que nos llevaran al hospital. Eso si, todas hemos vencido la enfermedad, aunque dejó agotada a mi mamá. Es la que tiene una recuperación más lenta. Pero ya pasó lo más difícil: las altas tempe­raturas, los dolores de cabe­za y hueso. Ahora tiene un poco dolor de hueso.

 

 

— ¿Cómo venció el covid?

A mi mamá y a nosotros nos recomendaron tomar azi­tromicina, paracetamol y nos hidratábamos mucho. También tomamos las as­pirinas. Requerimos de un mes de tratamiento para es­tar encerrados y cuidándo­nos. No fue fácil para noso­tras, pero desde el principio teníamos en claro que era una prueba. Y así fue, nosotros con­fiamos en Dios y él nos ayudó a salir adelante. Estamos con­tentos porque mamá todavía está con nosotras. Ella tomó la enfermedad con más calma, nosotras, sus hijas, éramos las que nos preocupábamos más. Nuestra mamá nos sigue dando grandes enseñanzas, nuca de­jaremos de aprender de nues­tros padres.

En mi caso, a principios de junio, ya me sentía mejor. Me dio poco dolor de cabeza, fiebre. De la misma manera ocurrió con mi hermana y mi sobrina. Mamá era la que más intenso le dio la enfermedad, pero la que más paciencia tuvo para vencer el virus.

 

— ¿Qué mensaje le das a las personas?

Cuídense, usen cubreboca y si están enfermos, no dejen de confiar en Dios. En esos mo­mentos más críticos es cuando debemos ponernos en oración, porque Dios nos escucha.

Ha nosotras nos escuchó y pudimos vencer la enfermad. Mamá tiene 98 años y ya se en­cuentra mejor. Así que cuíden­se, lávense las manos constan­temente, no descuiden a sus familiares y siempre tengan fe en que podrán salir a delante pese a todos los males.