Conecta con nosotros
2 vistas -

Opinión

Vacunación anti-COVID, desarrollo y cobertura

Publicada

en

Las vacunas funcionan imitando a los virus y las bacterias que causan enfermedades, preparando al organismo para reconocerlos y defenderse contra ellos.

Cuando un virus nos infecta, el sistema inmune detecta su presencia, produce anticuerpos para neutralizar el virus, evitando la infección de más células, y estimula las células citotóxicas para reconocer y eliminar las células infectadas antes de que puedan liberar más virus.

El desarrollo de vacunas es un proceso largo, complejo y lineal que tarda entre 10 y 15 años, pero la emergencia sanitaria y los estragos de la pandemia por COVID-19, modificaron estos plazos normales. Y con ayuda de los últimos avances en biotecnología se emprendió un “desarrollo acelerado”, acortando los tiempos de investigación y los procesos regulatorios. Los modelos matemáticos, la bioestadística y la simulación computacional permitieron acelerar y superponer etapas experimentales de ensayos clínicos y preclínicos. Esta adaptación no redujo la seguridad o la calidad de los biológicos, y prueba de ello es el número de hospitalizados y de decesos cada vez más reducidos en México y en el mundo, gracias a estas nuevas vacunas desarrolladas.

Actualmente, el 67% de la población mundial ha recibido al menos una dosis de alguna vacuna anti-COVID aprobada por la OMS o por organismos locales como la COFEPRIS en México; sin embargo, las asimetrías son abismales entre países pobres y ricos. Mientras Europa y Norteamérica rebasan el 80% de ciudadanos vacunados, en África apenas el 20% ha recibido una sola dosis. Este panorama aún pone en riesgo la salud publica mundial, ya que nuevas cepas del SARS-CoV-2, más letales y contagiosas, podrían surgir en latitudes con mínima inmunidad, poco higiene y gran hacinamiento. México está alcanzado la cobertura de vacunación del 70%, y entre el 30% restante se cuentan los infantes menores de 12 años, que representan más del 20% de la población y había sido un sector rezagado. En próximas semanas se aplicará el biológico Pfizer en niños de 5 a 11 años, con lo que tendremos la oportunidad de alcanzar en pocos meses una cobertura de 8 de cada 10 mexicanos, alejándonos así de riesgos, escenarios y situaciones adversos, dando paso a una nueva normalidad franca con protocolos de monitoreo y seguimiento a los pocos casos que pudieran aparecer de manera natural. Las vacunas salvan vidas, han sido las armas más poderosas con que la humanidad ha resistido el embate de virus, bacterias y enfermedades letales en los últimos dos siglos. Hagamos un último esfuerzo para que nosotros y nuestros mayores completemos los esquemas de vacunación y llevemos a los módulos de vacunación a los más pequeños de la familia. Pero, sobre todo, construyamos juntos una cultura y una educación de prevención y cuidado de la salud más sólida, informada y solidaria para cerrar este oscuro episodio en la historia moderna y prepararnos para enfrentar nuevos desafíos y más grandes retos en materia de salud pública en un futuro no muy lejano.

EDICIÓN IMPRESA

Tendencia