Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina
La tensión y el miedo entre los prestadores de servicios funerarios aumentó.

¡Temen a los muertos en funerarias!

Solicitan el certificado médico para prestar el servicio funerario y no exponer a los trabajadores.

Ante la falta de equi­po especializado para el mane­jo de cadáveres, cuya defunción fue por COVID-19, algunas fune­rarias de esta municipalidad han optado pedir como primer requi­sito el certificado médico para poder prestar los servicios fune­rarios y no exponer a sus emplea­dos a un posible contagio.

De acuerdo a datos propor­cionados de las cuatro funerarias asentadas en esta localidad solo una estaría atendiendo este tipo de decesos. “No podemos poner en riesgo la salud de nuestras fa­milias, sabemos que este es el ne­gocio, pero primero tenemos que cuidar nuestra salud y poner en riesgo la de otros” apuntó Eulalia, quien es empleada de la funeraria San Marcos.

Y es que después que un em­pleado de la oficialía del Registro Civil 01 asignado al área de de­funciones resultara positivo de coronavirus, la tensión y el miedo entre los prestadores de servicios funerarios aumentó, antepo­niendo como primer requisito un documento expedido por la Ju­risdicción Sanitaria numero XIV para que puedan vender el fére­tro, los servicios del velatorio y el traslado al cementerio.

En la funeraria “La Paz” ha lla­mado la atención de trabajadores que diariamente se atienden has­ta cinco fallecimientos al día por diversas causas, cuando anterior­mente se atendía uno diariamen­te, llegando al grado actualmente de tener agotados los sarcófagos y estar a la espera del proveedor.

Hace unos días, un masculino falleció en el sector “La Montañi­ta” posiblemente de COVID-19 y ninguna funeraria acudió a aten­der el servicio, teniendo que ser una empresa de Cárdenas la que tuvo que venir a hacerse cargo del cuerpo.

Es preciso señalar que de las siete personas que han falleci­do por casos positivos de coro­navirus, han sido funerarias de Villahermosa o Cárdenas las res­ponsables del manejo y sepultura de los cuerpos señalaron emplea­dos de las funerarias.