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Huimanguillo

Sufren niños de ‘El Paraíso’ abandono, hambre y falta de herramientas tecnológicas

Los 102 habitantes carecen de servicios y atención mé­dica. Los jóvenes no tienen acceso a internet y menos a una computadora.

Como mal cuento, el ejido llamado El Paraíso se encuentra carente de todo: servicios públicos, salud y educación a distancia.

LA VENTA.- El ejido El Paraíso, Huimanguillo, cuenta con 102 habitantes. Es la comunidad más poblada en la posición 209 de todo el municipio y se encuentra a 74.5 kilómetros de la cabecera, sin em­bargo está en la total pobreza y ol­vido pues sus habitantes no gozan de servicios, empleos, atención médica y carecen de herramientas tecnologícas.

No solo la falta de internet o de dispositivos móviles afecta a cientos de estudiantes de distintos niveles educativos, pues también la falta de recursos económicos prevalece en comunidades como el ejido El Paraí­so, donde la situación es muy difícil, consideró Andrés Pérez Pavón.

El pequeño comerciante expli­có que los primeros alumnos que ya se reúnen frente a su domicilio para aprovechar el internet que ofrece completamente gratis son de la misma zona donde él vive, pero que su intención es invitar a alumnos de comunidades vecinas, como Aquiles Serdán y La Ceiba.

Pérez Pavón destacó que en cada uno de los dos últimos nú­cleos rurales mencionados habi­tan unas 300 familias que depen­den de la escasa agricultura, trabajos al machete, y de em­pleos en algunas compañías que entran a la zona, por lo que sus recursos económicos son escasos.

Afirmó que en el ejido El Paraíso, ubicado a cuatro ki­lómetros al sur de La Venta, radican 50 familias que no cuentan con ingresos fijos, y se ven obligados a salir a esta ciudad y otras vecinas en bus­ca de empleo, en tanto que las mujeres se dedican al comer­cio informal.

En la localidad hay 47 hom­bres y 55 mujeres. El radio mu­jeres/hombres es de 1,170, y el índice de fecundidad es de 2.21 hijos por mujer. Del total de la población, el 15,69% proviene de fuera de el Estado de Ta­basco. El 7,84% de la población es analfabeta (el 4,26% de los hombres y el 10,91% de las mu­jeres). El grado de escolaridad es del 6.37 (6.50 en hombres y 6.26 en mujeres).

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‘Con saldo puedo hacer mis tareas’

TESTIMONIO

LUIS MANUEL C. ESTUDIANTE

“Mi tía Reina mete saldo a su celular y me dicta las tareas para que yo es­criba”, expresó Luis Ma­nuel Castillo Sánchez, de 9 años, y estudiante de cuarto grado de prima­ria, de la escuela Alcides flota, tras destacar que no cuenta con internet ni computadora en su do­micilio, de la calle Sebastián Torres Ramos. “Aquí las familias son po­bres y dependemos de la pesca y el poco trabajo que ofrece Pemex a nuestros padres, sin embargo lo que ganan no alcanza para nues­tras necesidades”. Puntualizó.

 

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‘En la tiendita nos regalan internet’

TESTIMONIO

ALLISON VALERIA GÓMEZ

Allison Valeria Gómez Pa­drón, de 8 años y alum­na del tercer grado de primaria, consideró que como escasea el dinero para las recargas telefó­nicas y material para ha­cer las tareas, el poderse conectar gratis es de gran ayuda para las clases vir­tuales que por la pande­mia así se imparten. Agradece a don Andrés Pérez por el apoyo de inter­net gratis ya que pueden acudir a cualquier día a su tiendita, aunque él trabaja en el servicio de limpia públi­ca, su cónyuge podrá conectar a los estudiantes al servicio de internet.

 

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TESTIMONIO

ORBELÍN DE JESÚS

‘Le cuesta a mamá $50 por dos horas’

“Como no contamos con computadora ni inter­net, mi mamá se ha visto obligada a pagar 50 pe­sos por dos horas, con un particular que nos enla­za a través de la televisión, pero cuando no hay dine­ro no puedo hacer mis ta­reas”, explicó Orbelín de Jesús Álvarez, de 11 años, quien cursa el sexto grado de pri­maria. “Aquí en Magallanes la situa­ción económica está muy difícil por la pandemia, por lo que tenemos que ayudarnos unos a otros, y ahora acuidimos a probar la señal que nos regala un abarrotero”, dijo el menor.

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