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Opinión

Subejercicio del gobierno

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TITULARES DE LAS INSTITUCIONES EN LAS QUE SE REGISTRÓ ESA SITUACIÓN (EL SUBEJERCICIO) NO TUVIERON LA CAPACIDAD, LA VISIÓN O EL TALENTO PARA PROGRAMAR DE MANERA CORRECTA EL DINERO QUE TENÍAN AUTORIZADO A EJERCER.

Es común que en cada sexenio se difundan noticias relacionadas  con subejercicios que de manera cotidiana se registran en la aplicación del presupuesto.

Según el último reporte del primer trimestre del 2022, de la Secretaría de Administración y Finanzas de Tabasco, en la administración del gobernador sustituto, Carlos Manuel Merino Campos se tiene un subejercicio que casi alcanza los dos mil millones de pesos.

Merino Campos aun no cumple ni el año de haber asumido la titularidad del Poder Ejecutivo Estatal, y ya presenta un subejercicio de dos mil millones de pesos, que incluye las secretarias de Salud, Educación y Obras Públicas.

Se sabe que un subejercicio del gasto público es resultado de restar el gasto observado al gasto programado por el gobierno.

Se habla de un subejercicio cuando una entidad pública no ha gastado lo que tenía autorizado en un ejercicio fiscal.

En la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria el subejercicio se define como “las disposiciones presupuestales que resultan, con base en el calendario de presupuesto, sin cumplir las metas contenidas en los programas o sin contar con el compromiso formal de su ejecución.

Cuando se presenta un subejercicio en un periodo gubernamental en la mayoría de las ocasiones, se justifica con diversos argumentos que tratan de desviar la atención de los responsables de ese subejercicio.

De acuerdo al informe de la Secreta ría de Administración y Finanzas el gobierno de Merino Campos tenía programado gastar en el primer trimestre de éste 2022, un tota l de 14 mil 525 millones de pesos, de los cuáles sólo gasto 12 mil 616, generando un subejercicio de mil 978 millones de pesos.

En Educación se tuvo un subejercicio de 710 millones de pesos; Salud de 598 millones de pesos y en obra pública 670 millones de pesos.

Los argumentos o justificaciones pueden ser mucha s, pero es inadmisible que en las condiciones en que se encuentra Tabasco, en las que hace falta invertir más, se registren subejercicios simplemente porque los titulares de las instituciones en las que se registró esa situación no tuvieron la capacidad, la visión o el talento para programar de manera correcta el dinero que tenían autorizado a ejercer.

Con lo que ha pasado en la administración que inició Adán Augusto López Hernández y continua Merino Campos, simplemente no pasará nada y ese “pequeño inconveniente” quedará en el olvido.

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