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Director Miguel Cantón Zetina
Una decena de hombres con armas de alto poder ingresaron a una casa en Comalcalco y acribillaron a una persona.

Siembran el terror a sus adversarios

Un comerciante cuando descansaba en su domicilio fue atacado de varios balazos; testigos su esposa e hijos.

COMALCALCO.- El allanamiento de domicilios para cometer una ejecución o masacres, se ha con­vertido en una constante en Ta­basco sin que se logre castigar a los responsables.

La noche del domingo una mujer embarazada y sus dos pe­queños hijos, fueron testigos del homicidio del jefe de la familia, a manos de una decena de sicarios que irrumpieron en su vivienda.

Le ejecución se llevó a cabo en uno de los inmuebles de la colo­nia Carlos Pellicer Cámara, cuan­do José Antonio “N” de 41 años, comerciante descansaba junto a su familia, cuando su propiedad fue violentada por al menos diez hombres armados, sacado de sus aposentos y acribillado en el mis­mo corredor de su vivienda.

 

MUERTES EN SEPTIEMBRE

Este nuevo baño de sangre, se anotó en las cifras negras del es­tado como la víctima número 5 de septiembre, mientras que agosto cerró con 39 muertes vio­lentas, casi en su totalidad como resultado de ajustes de cuentas del crimen organizado que ha re­basado a los cuerpos policiacos.

Sin embargo, los ajusticia­mientos entre carteles de la droga y bandas locales, se ha re­crudecido en los últimos meses, al pasar de tiroteos en las calles donde las víctimas eran levanta­das o asesinadas en lo recóndito de algún sitio, a la vulnerabilidad del hogar ante la falta de vigilan­cias de las autoridades.

Un coordinador de la poli­cía estatal preventiva, consulta­do por Grupo Cantón, y que por obvias razones se mantiene en el anonimato, ha sido testigo de la evolución y el modus operan­di de la delincuencia organiza­da para sembrar terror entre sus adversarios.

“Las víctimas eran acribilla­das en la calle o en algunos casos abandonadas luego de días de es­tar en cautiverio bajo tortura, ahora, el mensaje en cada aten­tado entre ellos es que no solo los involucrados sufrirán conse­cuencias, sino también las fami­lias”, puntualizó.

El oficial comentó que el mo­dus operandi de sicarios ha cambiado, ahora el terror es su principal herramienta para hacer a un lado a quienes les estorba, los escenarios de homicidios dentro de casas, donde incluso padres, hermanos o hijos son asesinadas o son testigos de la ejecución de un integrante de la familia.