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Director Miguel Cantón Zetina
Sain Hernández

Se salvó del Covid, pero perdió a su madre y a 3 tíos

“Entonces, nos queda claro que el Covid-19 existe y quienes no creen, pues tienen que sufrirlo en carne propia para que se convenzan de su existencia”.

CDMX. Sain Hernández relata que en cualquier lugar y momento pudo haber sido contagiado, porque su oficio de taxista lo lleva al rincón más remoto de Ecatepec y utilizan su unidad desde pobres y ricos, has­ta enfermos.

Durante una charla con Grupo Cantón confesó que aunque sani­tizaba su unidad, se cuidaba utili­zando cubrebocas, gel y trataba de mantener distancia con los usua­rios, fue víctima del Covid-19, que lo afectó económicamente, de salud y familiarmente, porque perdió a su mamá, dos tíos y otro tío de parte de su esposa.

 

—¿A partir de cuándo empezas­te a sentir los síntomas?

Yo empecé con síntomas el día 4 de mayo. Sentía el cuerpo cortado, tos seca y bastante dolor de cabeza.

 

—¿Eso te obligó a ir al doctor y qué pasó después?

Tengo una hermana que es enfer­mera, entonces ella se asesoró con doctores del hospital donde trabaja en el Estado de México para que no fuera trasladado, porque además no cuento con IMSS ni ISSSTE.

Mi hermana sabía cómo estaba la situación, por lo que fue mejor quedarme en casa para ser atendi­do por mi esposa, aunque de inme­diato me aislé.

Entonces me atendieron los médicos por teléfono. Lo primero que me dijeron es que debería de estar aislado y me recetaron para­cetamol.

 

—¿Eso te ayudó?

Más o menos, te ayuda a combatir la fiebre, porque no hay otro medi­camento eficaz que te pueda ayudar más. Entonces lo único que te que­da es aguantar y a esperar a ver qué pasa.

 

—¿Cuántos días estuviste ais­lado?

Más de 20 días porque me integré a mi trabajo el 28 de mayo.

 

—¿A qué te dedicas?

Soy taxista y presto mis servicios en todo el municipio de Ecatepec.

 

—Ahora que ya te integraste a tu trabajo, te dejó algunas secuelas el Covid-19?

Me dejó un dolor muscular que antes no sentía, a la mejor sería por tanto tiempo de estar en la cama, pero el dolor continúa en mi cuerpo a pesar de que ya me integré a manejar mi taxi.

Hay ocasiones en que ama­nezco con un dolor de espalda. Le comentaba a mi esposa de que antes no padecía ese tipo de dolor. De ahí en fuera estoy bien de todo.

 

—¿Pero hasta la fecha conti­núas con el dolor?

Sí, hasta la fecha no se me ha quitado, pues me sigue dando entre el hombro del lado de­recho en la parte alta de la es­palda. Haz de cuenta que ama­nezco y cómo sino descansara durante la noche.

 

—Como padre de familia, ¿que les dices a familiares y amigos que aún se resisten a creer en el coronavirus?

A mis dos hijos y mis familia­res prácticamente lo saben. Conocen perfectamente qué es el coronavirus y los daños que provocan, porque en nuestras familias el virus ha provocado estragos y tragedias porque perdí a mi mamá y dos tíos y de parte de mi esposa perdió un tío.

Entonces, nos queda claro que el Covid-19 existe y quienes no creen, pues desgraciadamente tienen que sufrirlo en carne propia para que se convenzan de su existencia.

A mis amigos, les comento qué me sucedió y las precauciones que he tomado, para no volver a conta­giarme. Al empezar a operar nueva­mente mi taxi, le puse hule cristal y no permito que se suban adelante, además continuamente hago uso del gel antibacterial.

Todo eso les digo a mis amigos para que se cuiden y no se vayan a contagiar, porque es muy doloro­sos, provoca tragedias y a quienes no cuentan con seguridad social, les provoca un gran quebranto eco­nómico, porque hoy en día los hos­pitales se encuentran saturados y la atención es poca tomando en cuen­ta que hay miles que la requieren.

Sin embargo, cuando ofrezco mis servicios, escucho a las perso­nas que van platicando diciendo que no creen en el coronavirus, porque se trata de una estrategia del gobierno para desviar la aten­ción a otras cosas de lo que real­mente está sucediendo y yo me quedó callado reflexionando que muchas veces les tiene que suceder para que crean.

 

—¿Es decir, que preferiste co­rrer con los gastos en vez de ir al hospital?

Así fue. Hice cuentas y gasté más de 15 mil pesos entre medicinas diver­sas, estudios y otros, aunque estaba consciente de que el Covid-19 no tiene cura, pero los dolores que pa­deces son intensos que haces lo que te recomiendan los médicos para aminorarlos.

 

—¿Cuántos años Tienes?

Tengo 35 años. Sufro obesidad, por­que mido 1.65 y peso 85 kilos, pero afortunadamente no padezco de alguna enfermedad crónica.

 

—¿Cómo te contagiaste?

Pues la verdad, es que pudo ser en diversos lugares, porque Ecatepec es el de mayor contagio y el de ma­yor índice poblacional, entonces andando para arriba y para abajo ofreciendo el servicio de taxi, pues en cualquier parte lo pude haber cachado.