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La niña ríe mientras abraza la pelota que acaba de encontrar en el cerro de desperdicios tirado a media calle en la colonia Gaviotas Sur.

Centro

Se quedó Joana sin televisión para tomar sus clases virtuales

La madre de la niña se dedica a buscar en los desperdicios que la gente ha tirado, cosas que le pueda servir para vender, pues no pudo sacar nada de su casa y lo perdió todo en la inundación.

CENTRO, TABASCO.- Joana Shalon Pérez Gómez, de siete años de edad, no pierde la ilusión de tener un juguete con el cual jugar en el próximo mes de diciembre, por lo que dentro de la basura acumulada sobre la aveni­da Luis Donaldo Colosio Murrie­ta, a la altura de Gaviotas Sur sec­tor San José, busca afanosamente algo con que divertirse.

Su historia es como la de mu­chos niños que viven en Gaviotas Sur, en los diferentes sectores que se fueron al agua desde hace más de 20 días, ella y su familia lo perdieron todo, según lo relata su madre la señora Raquel Gómez, que con pena nos dice, estamos buscando entre la basura cosas que nos puedan servir, pues mi casa aun está entre el agua y no pudimos sacar nada.

 

ELLA ES FELIZ

Joana entre tanto, juega con una pelota de plástico que encontró entre la basura y que le ha llama­do mucho la atención, la toma entre sus manos y se la muestra a su hermana que entre las cosas que tiene a su alrededor toma una bolsa, pues ella cuenta con 14 años de edad.

Al continuar la charla con doña Raquel, nos comenta que su niña estudia el segundo año de prima­ria en la escuela Armenia de Gon­zález, sin embargo, en estos mo­mentos pese a que ya comenzaron de nuevo las clases en línea, ella no la puede tomar pues no tienen para comprarle en estos momen­tos ni siquiera una televisión para que continué viendo las clases.

El tiempo pasa, el calor au­menta debido a que el sol cae a plomo, sin embargo, la pequeña sigue en la búsqueda de juguetes, y entre tanta basura encuentra una muñeca y una sandalia junto a un moño, el cual toma dejando aun lado la pelota que minutos antes había estado jugando.

“Mira, la verdad a nosotros nos da pena hacer esto, sin embargo, lo hacemos por necesidad”, nos platica doña Raquel, quien evita en todo momento la fotografía por la pena de que la vean sus ve­cinos, teniendo que buscar entre los desechos, pero ella orgullosa, dice que siempre busca darle lo mejor a sus hijas, y si es necesario recoger lo que les pueda servir o vender algo de lo que puedan co­mercializar para buscar un sus­tento, lo hará.

 

NUEVO COMIENZO PARA SOBREVIVIR

Joana Shalon Pérez Gómez tiene siete años de edad y jun­to con una herma­na que tiene, ya no puede tomar sus clases de educa­ción básica pues la única televisión que tenían quedó des­truida por el agua, por lo que para so­brevivir junto con su familia, acompaña a su mamá a buscar desperdicios que se puedan vender.

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