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Refinerías de juguete

Cientos de golpistas están en contra de las refinerías que se propuso el Gobierno Federal terminar antes de que termine su sexenio. Tres años son los necesarios para que “Dos Bocas” comience a operar y de esta manera se de cátedra de cómo hacer crecer a México en el rubro petrolero.

¿Por qué el odio contra Dos Bocas y las refinerías?

Tan solo en Estados Unidos hay 135 refinerías en toda la nación que operan sin cesar para lograr que los hidrocarburos sean cotizados mucho más altos y sean referencia para el nuestro. Las refinerías sirven aunque muchos golpistas mediocres traten de echar abajo este proyecto.

México depende de la gasolina de Estados Unidos que en la actualidad se cotiza en dólares y no obstante que importamos gasolina de ese país al precio que ellos imponen golpeando a la economía del país.

El principio de la política es el arte de lo posible; si hay autosuficiencia en México tendremos un equilibrio en precios de hidrocarburos. A pesar de que existen otras refinerías hay que dejar en claro que no son competitivas pues las abandonaron por muchos años y apenas está despertando el sector privado para sacar de ese gran bache a México.

En lo que va del sexenio de AMLO por primera vez observo que decenas de personas se involucran en temas políticos como nunca antes había sucedido y eso me da a entender que la población está despertando de ese hipersueño controlado por los medios y los políticos amañados.

La construcción de “Dos Bocas” propiciará que México sea un poco más competitivo en el ámbito petrolero y sin miedo a equivocarme es la primera vez que escucho que un gobierno se preocupa por pensar a futuro en vez de solo pensar en lo que se hace en el aquí y ahora.

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