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Director Miguel Cantón Zetina
La explotación de arena en el río Samaria ha deslavado carreteras de varias comunidades.

Reactivan explotación del Samaria

El tráfico de góndolas generan daños a caminos y las propias viviendas de las familias afectadas.

CUNDUACÁN.- Bajo la protec­ción de las propias autorida­des de la Comisión Nacional del Agua, empresas areneras siguen realizando la explotación irra­cional de las márgenes del río Sa­maria, generando severos daños a caminos y las propias viviendas de las familias afectadas.

Es importante señalar que en más de una década un promedio de tres kilómetros de caminos, unas 15 hectáreas de tierras de cultivos y una decena de vivien­das, han sido ‘devoradas’ por las caudalosas aguas del río Sama­ria, derivado de la erosión que según los afectados es origina­da por las empresas explotado­ras de los bancos de arena, ubi­cados en el río Samaria.

 

ZONA DE MAYOR RIESGO

El ejido San Pedro Cumuapa, Cumuapa tercera, ranchería Jo­sé María Morelos y Cucuyulapa, son las localidades donde más estragos han originado las di­versas empresas areneras que operan en esa parte del río Sa­maria, donde a la fecha ningu­na autoridad ha hecho algo para ponerle un alto al problema.

Además de tener en deplora­bles condiciones los caminos de las comunidades ribereñas, han contribuido a que desparezcan en su totalidad cerca de dos ki­lómetros de carreteras, diez vi­viendas, y hasta que se queden incomunicados los pobladores de estas localidades.

 

1,500 INCOMUNICADOS

En este sentido, habitantes de la comunidad de San Pedro Cu­muapa señalaron que debido al mal estado que enfrenta el ca­mino vecinal, los deslaves cau­sados por el río Samaria y el constante tráfico de vehículos pesados; unos 1,500 pobladores de esa localidad se han quedado incomunicados con la cabecera municipal, por lo que algunas familias han optado por emi­grar a tierras más seguras.

Aseguraron que por diversas ocasiones se le ha pedido a la Co­misión Nacional del Agua (Cona­gua), que intervenga para evitar que este problema siga originan­do desastres en esa región del municipio, pero a la fecha no se han dignado a responder.