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¿Qué tan fácilmente se propaga el coronavirus en casa?

Saber qué tan fácil se propaga el coronavirus en el hogar puede ayudar a detener la cadena de contagios y proteger a la familia

Estados Unidos.- La COVID-19 se propaga con facilidad entre las personas que viven juntas y otros familiares, incluso antes de que una persona muestre algún síntoma, muestra una investigación reciente.

El estudio, publicado en la edición del 17 de junio en la revista The Lancet Infectious Diseases, también señaló que el nuevo coronavirus se propaga entre los habitantes de una vivienda con más facilidad que el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) o el síndrome respiratorio de Oriente Medio (SROM).

Esas conclusiones surgieron de un análisis de datos de rastreo de contactos de 349 pacientes con COVID-19 y de 1,964 de sus contactos cercanos en Guangzhou, China. El análisis encontró que las personas con COVID-19 eran igual de infecciosas antes del desarrollo de síntomas que durante la enfermedad en sí.

Los contactos cercanos incluían a las personas en la misma vivienda y a los familiares que no vivían juntos, además de los amigos y los compañeros de trabajo.

Otro hallazgo clave fue que las personas de a partir de 60 años eran las más susceptibles a la infección con la COVID-19.

“Nuestros análisis sugieren que la infectividad de los individuos con COVID-19 antes de que tengan síntomas es alta, y que podría aumentar de forma sustancial la dificultad de controlar la pandemia en curso”, advirtió el colíder del estudio, Yang Yang, profesor asociado del Colegio de Salud Pública y Profesiones de la Salud de la Universidad de Florida (UF).

Los investigadores dijeron que sus estimados son los primeros que cuantifican la transmisión asintomática del nuevo coronavirus.

Cómo parar la cadena de transmisión
Los hallazgos sugieren que parar la cadena de transmisión dentro del hogar y las familias podría reducir de manera significativa el número de casos de COVID-19. Hacerlo requerirá identificar y aislar a las personas infectadas, y entonces rastrear y poner en cuarentena a sus contactos cercanos, plantearon los investigadores.

“Es probable que encontrar y aislar a los casos activos, en conjunto con un rastreo de contactos exhaustivo y la cuarentena, sea clave para prevenir que los contactos infectados propaguen el virus durante sus periodos de incubación, lo que será esencial cuando se alivien las restricciones de confinamiento respecto al movimiento y a los encuentros”, enfatizó Yang en un comunicado de prensa de la revista.

“Se consideró que la transmisión dentro del hogar fue un factor importante en las infecciones con la COVID-19 en China después de la imposición del confinamiento, pero la investigación sobre la propagación de la enfermedad dentro de los hogares ha sido limitada.

Este estudio estima que la tasa de ataque secundario (la probabilidad de que una persona infectada transmita la enfermedad a otra persona) era del 2.4 por ciento entre los contactos que no vivían en el mismo hogar. Pero los investigadores estimaron que la tasa es de 1 de cada 6 (de un 17 por ciento) entre las personas en el mismo hogar, y de 1 de cada 8 (de un 12.4 por ciento) entre los familiares que no viven juntos.

“Los familiares como los padres y los hijos mayores quizá no vivan bajo el mismo techo, lo que podría explicar por qué parecen tener un riesgo más bajo de infecciones secundarias que los que viven en el mismo hogar que el caso de COVID-19”, dijo la coautora del estudio, Natalie Dean, profesora asistente de bioestadística de la UF.

“Si bien las probabilidades de transmitir la COVID-19 dentro de los hogares quizá parezcan bastante bajas, son más o menos el doble de lo que se estimó en la SRAS [de un 4.6 a un 8 por ciento], y tres veces más altas que en el SROM [de un 4 a un 5 por ciento], aunque esos datos se basan solo en un número reducido de estudios”, comentó Dean en la declaración.

El estudio también encontró el riesgo más alto de infección en el hogar en los adultos de a partir de 60 años, con una tasa de ataque de un 28 por ciento (más de 1 de cada 4) entre los que viven juntos, y del 18.4 por ciento (1 de cada 5) entre los demás familiares.

El riesgo más bajo es entre los que tienen 20 años o menos, según el estudio. Entre los que viven juntos, la tasa de ataque es de un 6.4 por ciento (1 de cada 15), y es de un 5.2 por ciento (1 de cada 20) entre los demás familiares.

Virginia Pitzer, profesora asociada de epidemiología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale, escribió un editorial publicado junto con los hallazgos.

“Este estudio demuestra el valor de los datos de rastreo de contacto recolectados de forma cuidadosa para comprender los factores de riesgo de la transmisión y la susceptibilidad”, escribió. “Los hallazgos confirman la importancia relativa de la transmisión presintomática, y la relación entre una edad más avanzada y la susceptibilidad, unas perspectivas claves que deberían orientar el diseño de las estrategias de prevención”.

 

(Con información de The New York Times)

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