web analytics
Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina

“Prohibido prohibir”, el pronunciamiento de AMLO sobre comida ‘chatarra’

El presidente descartó incrementar impuestos a comidas y bebidas con alto contenido calórico pues eso sólo contribuiría a “estar sacando dinero a costa de la salud del pueblo”.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, negó que esté a favor de una prohibición a la venta de comida chatarra, luego de que en Oaxaca y Tabasco se establecieran límites para su comercialización con la aprobación en sus congresos locales de las denominadas “leyes anti-chatarra”.

Teniendo como marco la conferencia matutina, desde Palacio Nacional, el mandatario señaló que las decisiones de los estados no tiene ninguna injerencia.

 “No puedo tener injerencia en lo que digan los estados, pero mi opinión va en el sentido de que se oriente, no caigamos en prohibiciones”.

En una primera instancia, el Congreso local de Oaxaca aprobó una serie de modificaciones a la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, con lo que logró prohibir la venta de alimentos y bebidas con alto contenido calórico.

El titular del Poder Ejecutivo advirtió que no es partidario de ningún tipo de prohibición.

 “He dicho muchas veces que no se deben prohibir las cosas, prohibido prohibir. Lo más importante es crear conciencia, orientar para que haya una buena alimentación y que no se consuman productos chatarra”.

Ante las opiniones realizadas por algunos sectores de la sociedad en el sentido de aumentar los impuestos a la comida chatarra y las bebidas azucaradas para inhibir su consumo, el presidente descartó dicha alza, pues eso sólo contribuiría a “estar sacando dinero a costa de la salud del pueblo”.

En su conferencia de ayer miércoles, al relatar su encuentro con James Quincey, presidente mundial de Coca-Cola, López Obrador refirió que una de las medidas implementadas por la refresquera es ampliar su portafolio de productos a otras bebidas alternativas como la leche.

Hoy, el Ejecutivo federal solicitó a la industria de alimentos que establezcan un justo equilibrio en sus procesos, anteponiendo la salud del pueblo, un “equilibrio entre las empresas que producen estos productos industrializados y la salud del pueblo, poniendo siempre por delante la salud del pueblo”.