Conecta con nosotros
2 vistas -

Opinión

¿Por qué Luz Raquel?

Publicada

en

Gudelia Delgado Meza

¿Por qué Luz Raquel?

Duele.

Luz Raquel Padilla Gutiérrez fue quemada viva en Zapopan Jalisco, el 16 de julio; un grupo de hombres la roció con alcohol y le prendió fuego. Tenía 35 años de edad y un hijo con autismo y epilepsia. Falleció el 18 de julio.

Duele pensarlo, recordarlo, escribirlo.

“Te voy a quemar viva”, “Te vas a morir machorra” fueron amenazas rotuladas por Sergio Ismael Ibarra, su vecino, en los alrededores de su casa. Luz Raquel lo denunció ante las autoridades y, de manera reiterada y angustiosa, en sus redes sociales. Nadie la protegió.

Duele saberla y sabernos solas en un mundo que nos desprecia.

“Ni todas las medidas que pueda disponer el Gobierno de cualquier nivel son suficientes cuando hay la determinación de cometer un acto tan atroz”, expresó el gobernador de Jalisco para justificar la omisión que asesinó a Luz Raquel. “Atribuyo todo esto al proceso de individualización que se impulsó en el periodo neoliberal”, dijo el presidente de la república para defender la apatía que asesinó a Luz Raquel.

Duele la violencia estructural impulsada por discursos oficiales simplistas y ególatras.

En su caso, como en todos los feminicidios, además de la opresión padecida en razón de su sexo, intervinieron otras violencias y discriminaciones. A Luz Raquel la mataron por ser mujer, y por ser activista, gorda, lesbiana, cuidadora, precarizada. Para eso sirve la herramienta de la interseccionalidad, de la que poco o nada saben las autoridades responsables de garantizarnos una vida libre de violencia.

Duele la misoginia institucionalizada que alienta los crímenes de odio.

A Luz Raquel le negaron el acceso a un sistema de resguardo contra la violencia familiar, apenas le concedieron una orden de restricción contra su agresor de vigencia corta y limitada; dejaron libre a Sergio Israel Ibarra, quien, además de hacer públicas sus intenciones de matarla, la atacó, semanas atrás, con cloro industrial. Luz Raquel tocó todas las puertas y contra todas se estrelló. “¿Hasta cuándo voy a tener que vivir con miedo?” escribió en su Twitter el 17 de mayo.

Duele saber la respuesta y que infinidad de mujeres preguntemos lo mismo.

Y las preguntas siguen… ¿Por qué persiste un sistema patriarcal que socializa a todos los hombres en la premisa de que su vida vale y la de las mujeres no?, ¿por qué prevalece la permisividad que la sociedad otorga a todos los hombres para ejercer violencia contra todas las mujeres?, ¿por qué se normaliza la violencia como método de control masculino? Las manos que asesinaron a Luz Raquel lo hicieron al amparo del Estado mexicano que permanentemente nos dice que no nos callemos y sistemáticamente nos silencia.

Duele que no les duela.

¿Por qué admitimos la violencia feminicida y no paramos todo hasta arrancarla de raíz?, ¿por qué el mundo sigue girando sin Luz Raquel y todas aquellas que nos han arrebatado?

Duele no saber por qué.

EDICIÓN IMPRESA

Tendencia