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Director Miguel Cantón Zetina

¿Por qué las luces de los semáforos tienen ese color?

Imagina el cruce de Paseo Tabasco y Ruiz Cortines sin uno de estos artefactos. Sin duda sería bastante complicado para los agentes de tránsito estar dirigiendo la vialidad en todos los sentidos de manera coordinada.

Dentro de esas cosas que por ser tan comunes suelen ser poco valoradas están los semáforos. Debido a estar situados en los principales cruces de calles y avenidas, pocos son los pensamientos acerca de su utilidad. Pero… ¿Has pensado qué sería de las ciudades sin un semáforo?

No vayamos tan lejos, imagina el cruce de Paseo Tabasco y Ruiz Cortines sin uno de estos artefactos. Sin duda sería bastante complicado para los agentes de tránsito estar dirigiendo la vialidad en todos los sentidos de manera coordinada.

Los días lluviosos, incluso para ellos que son autoridad, representarían un peligro pues bien sabemos que la lluvia suele tener un impacto negativo en la visibilidad de los conductores.

Y ese, además de tener que soportar las inclemencias del tiempo, sería uno de los factores por lo que la labor de los agentes viales sería de las más complicadas.

Por fortuna contamos con el gran invento del semáforo.

En Londres, a finales del año 1868, el ingeniero ferroviario John Peake Knight ideó que mediante el uso de dos lámparas de gas, una verde y otra roja, se podría regular el tráfico en las calles para evitar confusiones entre los conductores de la época.

Knight utilizó esos colores por que eran los mismos que se utilizaban en las actividades ferroviarias, pues estos colores eran bastante visibles incluso de noche.

Por desgracia dos meses después, a principios de 1969, el rudimentario sistema explotó, causando la muerte de la persona que lo operaba.

 Años más tarde, en 1910, el ingeniero Ernest Sirrine trabajó en un diseño automático con las indicaciones ‘pare’ y ‘siga’, el cual fue empleado durante dos años, hasta que en 1912, Lester Wire, un agente de la ley, pensando en que las personas analfabetas o los extranjeros no pudieran entender las indicaciones, retomó la idea de los colores rojo y verde para dirigir el tráfico, ahora de manera automática.

Luego de dos años de operar con los dos colores, en 1914, otro policía William Potts, pensó en la necesidad de establecer una transición entre ambos, luego de observar que el cambio entre uno y otro a veces resultaba ser demasiado sorpresivo para algunos conductores, ocasionando algunos problemas por maniobras intempestivas. Así, el amarillo sería colocado entre el verde y el rojo.

HOY, el semáforo es un instrumento que democratiza las calles e impone un orden cívico tanto a conductores como a peatones.