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Tabasco

Por miedo al Covid prefirieron no acudir al refugio temporal

Perdieron sus pertenencias y quedaron sin recursos, pero con toda la familia a salvo, a pesar de la adversidad de la naturaleza.

TABASCO.- Pese a perder gran parte de su patrimonio y de sus animales en la pasada inundación, doña Nelly Camacho Castillo dice que nada la detendrá pasa salir adelante y sobre todo, pasar unas felices fiestas decembrinas, a lado de lo más importante y que sí pudo salvar, que fue la familia. Madre de cinco hijos, la mayoría profesionista, tenía hace apenas un mes planes para la venta de sus aves de corral (gallinas y pavos), así como de cerdos para la fiestas decembrinas, sin embargo, la inundación vino acabar con sus planes, ya que el cauce del río Viejo Mezcalapa subió a tal grado de inundarlos y dejarlos no sólo sin sus principales enseres, sino también sin gran parte de sus animales de traspatio que criaba

LUCHARON HASTA LO ÚLTIMO

Con lágrimas en los ojos recuerda que con mucho esfuerzo, junto a sus hijos, hicieron todo lo posible por salvarlos, así como sus pertenencias, sin embargo, el agua entró a su propiedad arriba de lo que tenían previsto, por lo que prácticamente perdieron todo. Ella es una de las miles de personas que se vieron afectadas, pues tiene su vivienda en la ranchería Ixtacomitán primera sección.

ESTAMOS DE PIE

Para doña Nelly, a pesar de estar sin prácticamente nada, la inundación les dejó una gran enseñanza no sólo a ella, sino a toda la familia, y es que la familia unida y el trabajo en equipo es lo más importante, por lo que hoy a pesar de seguir viviendo en la segunda planta de su casa por las probabilidades de volverse a inundar con los próximos frentes fríos, han decidido volver a empezar y ya tiene algunos animales de nuevo, en busca de poder venderlos para la nochebuena. Doña Nelly de 69 años de edad, dijo que levantaron sus cosas arriba de blocks, incluso hasta su carro lo pusieron en alto, sin embargo, el agua subió más que en el 2007 y dijo: “la verdad es que el nivel en esta ocasión fue mayor y por ello perdimos los colchones, refrigeradores y todas nuestras cosas que con tanto esfuerzo subimos”.

De igual forma, señaló que por dos razones se quedaron en sus casas, ya que tanto ella como su esposo don Constantino Baeza León, superan los 60 años de edad, y por si fuera poco, padecen a decir de ella los achaques de la edad; pero la principal causa fue por temor a ser contagiados de Covid-19 en el albergue, por lo que prefirieron ver la manera de conseguir alimentos y tenerlos ahí para consumirlos, dijo que la comida fue racionada, ya que vivían 15 personas, o sea, tres familias en la segunda planta.

La ama de casa nos invita a ver su auto, un sedan 1998, color verde, el cual fue tapado por el agua, pese a que lo subieron a unos blocks; se le ponen los ojos llorosos y dice: “nos confiamos, pensamos que el agua no subiría tanto y esta inundación prácticamente nos quebró, ya que se llevó dos de nuestras vacas, unas 20 gallinas y 15 pavos que pondríamos a la venta en este mes de diciembre, por lo que ahora no sabemos que vamos hacer”.

 

TODOS JUNTOS

La señora señaló que lo más importante de todo lo que ha enfrentado este año, es que aún mantiene completa a su familia, a pesar de tantas adversidades, y pues lo material se puede recuperar pero la vida no. Expresó que para ellos será de gran ayuda el apoyo que les dará el gobierno federal y a pesar de que este beneficio sólo se lo darán a ellos, pese a que sus hijos también perdieron sus cosas, pues lo usarán para tratar de recuperar lo más posible, aunque hasta el momento no saben el monto de la ayuda.

 

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