web analytics
Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina

Piensa que se contagió con las monedas; no las desinfectaba

“Recuerdo que cuando fui al hospital estaba casi sin oxigenación, y lo que llegué a pensar es que serían mis últimos días”.

Elvis Orlando Valbuena Ruiz siente una alegría en su interior, porque pudo vencer al temible Covid-19, que por poco le arre­bata la vida.

Tuvo siete días difíciles en el hospital, pero después gracias a las defensas de su cuerpo y los medicamentos, pudo vencer al virus.

A sus 43 años de edad y siendo licenciado en Educación Artísti­ca, además de tocar la marimba, afirma que hoy se mantiene en cuarentena pues requiere al me­nos dos meses para lograr que sus pulmones se desinflamen y no tenga más dificultades en la respiración.

Afirma que no sabe dónde se contagió.

Recuerda que hacía ejercicios de respiración para lograr la en­trada de aire a sus pulmones.

 

—¿Qué se siente ser un pacien­te covid?

Se siente bastante irritable por las pocas alternativas que tienes a la mano. Tuve mucha fiebre, dolor de espalda, tuve mucha tos, también pérdida del olor y sabor. Me dieron todos los sínto­mas; entonces sí me afectó bas­tante.

En la actualidad todavía ten­go inflamación. Ahorita estoy en recuperación, pero los doctores me han dicho que en un periodo de dos a tres meses se tienen que ir desinflamando los pulmones, porque sí quedé dañado.

Recuerdo que cuando fui al hospital estaba casi sin oxige­nación, y lo que llegué a pensar es que serían mis últimos días, porque ‘todo mundo’ decía que el que entra en el hospital, no sale vivo.

Pero entrando vi a mucha gente más enferma que yo, yo me dije a mi mismo: tengo que salir de esta, tengo que salir.

 

—¿Dónde te contagiaste?

Es una pregunta muy complica­da porque nunca se sabe dónde te contagias. Yo salía a hacer mi despensa, en el horario que las autoridades indicaban y con las medidas de usar el cubre­boca y guardar la sana dis­tancia.

Pero, tal vez, puede ser a través de las monedas que cuando las tocaba no las des­infectaba.

En algún momento pude haberme tocado los ojos o la nariz, no lo sé.

Sería fácil responder si por mi trabajo de músico hu­biese estado en algún evento grupal, pero no, porque tam­bién se prohibió toda activi­dad donde se aglomeren mu­chas personas.

 

—¿Te hospitalizaron. Cómo fue la atención?

Sí, el 26 de mayo ingresé al hospital del Instituto de Se­guridad Social del Estado de Tabasco, pero después me trasladaron al ‘Juan Gra­ham’.

La atención por parte de los médicos, camilleros, to­dos los que intervinieron, fue muy buena.

Son personas preparadas que atienden a todos por igual y siempre están atentas a la evolución de la salud de cada paciente, no solamente conmigo.

 

—¿Cómo lograste superarlo?

Cuando estamos enfermos es importante que comamos, aun­que no sintamos olor o sabor; eso es clave para la recupera­ción.

En mi caso, comí todo lo que me daban para tener fuerza. Lo que hacía también es que hacía ejercicios de respiración.

Consiste en quitarte el oxíge­no artificial y respirar a volun­tad para que los pulmones poco a poco se recuperen.

También me dieron antibió­ticos, pastillas que no recuerdo sus nombres, que finalmente me dieron un buen resultado.

Después de haber ingresado al hospital, desde el pasado 26 de mayo, logré salir el primero de junio.

Luego me mantuve en casa, en cuarentena, con todos los cuidados necesarios para no in­fectar a nadie.

Esa era mi preocupación, de que alguien de mi familia se en­fermara; pero hasta el momento no hay ningún enfermo.

Yo me sigo recuperando, por­que, después que te enfermas y te dan de alta, tardas hasta dos meses para lograr que los pul­mones se desinflamen comple­tamente.

 

—¿Celebrarás por haber supe­rado la enfermedad?

Más que celebrar, estoy conten­to, porque estoy tratando de me­jorarme y procurar que mi fami­lia esté bien.

Gracias a Dios están bien y de alguna manera, cuando esté rehabilitado, tal vez lo celebre cantando porque me gusta la música.

 

— ¿Qué mensaje le darías a los tabasqueños en este regreso a la ‘nueva’ normalidad?

Les diría que todo es cierto por­que yo lo viví en carne propia.

Cuídense, porque de alguna manera el Covid-19 es una en­fermedad, es un virus muy com­plicado, que puede arrasar con toda la familia.

Ojalá se cuiden y tomen las precauciones habidas y por ha­ber. Se sufre mucho con el virus en el cuerpo.