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Director Miguel Cantón Zetina
(Foto: Agencia)

Peña Nieto: administración marcada por la corrupción, desde su origen

En los primeros años del sexenio se dieron a conocer dos casos que hoy parecieran anecdóticos, pero que vislumbraban, desde un principio, lo que sería el fin de la administración peñista.

A raíz de la denuncia presentada por Emilio Lozoya ante la Fiscalía General de la República, los múltiples casos de corrupción durante la administración de Enrique Peña Nieto han cobrado relevancia.

Uno de los primeros sucesos que marcó al gobierno peñista fue el de la famosa Casa Blanca en las Lomas de Chapultepec. Una investigación periodística destapó el nexo existente con los empresarios Juan Armando Hinojosa Cantú y Arturo San Román Dunne, quienes fueron señalados por ser quizá de los más beneficiados en el primer tramo del sexenio: Grupo Higa y la Constructora Urbanizadora Ixtapan resultaron favorecidos con más de treinta contratos de obra pública.

En 2013, Angélica Rivera era primera dama del país y concedió una entrevista para una conocida revista de sociales y estilo de vida. El olfato de un equipo de periodistas comandado por Carmen Aristegui descubriría los vínculos que involucraban al expresidente con las empresas antes mencionadas. La relación era innegable pues venía de años atrás, desde que Peña era gobernador del Estado de México. La licitación para la construcción del Tren Interurbano México-Toluca fue uno de los contratos que ocasionaron que saltaran las alertas en la opinión pública. Con el paso del tiempo, se descubrirían también condonaciones de impuestos a las empresas pertenecientes a los arriba señalados. El que la casa ocupada por la pareja presidencial haya sido construida y financiada por Higa llamaba sobremanera la atención.

(Foto: Archivo)

 

En este punto empieza a dibujarse también la figura de Luis Videgaray Caso, pues fue también cuestionado por la prensa al filtrarse los datos la adquisición de una residencia en Malinalco. Medios internacionales daban cuenta de ello, y ante la presión pública, se realizó una investigación a cargo de la Secretaría de la Función Pública, bajo la dirección de Virgilio Andrade. Como era de esperarse, la resolución oficial concluyó lo que se vislumbraba desde un principio: no se habían detectado conflictos de interés.

En 2016 vendría otro golpe para la cada vez más desgastada imagen presidencial. El portal Aristegui Noticias realizó una extensa investigación sobre un caso de plagio y presentó su reportaje titulado “Peña Nieto, de plagiador a presidente“, en el que detalla que la tesis de Enrique Peña para titularse como abogado por la Universidad Panamericana había sido plagiado casi en un 30%, es decir, 197 de los 682 párrafos del trabajo “Presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón” habían sido extraídos de la obra de otros autores. El que entonces estaba a cargo de la vocería del gobierno, Eduardo Sánchez, minimizó el caso diciendo que se trataba de simples omisiones de citas bibliográficas:”Por lo visto errores de estilo como citas sin entrecomillar o falta de referencia a autores que incluyó en la bibliografía son, dos décadas y media después, materia de interés periodístico”, detalló, revelando una apurada estrategia de contención de crisis.