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El 5 de mayo, Geovanni se paró frente a la congregación cristiana de Terán, a esperar que algún miembro se acercara para poder «montar» su cuento.

Chiapas

Pájaro de cuentas sablea a creyentes

Se hace pasar por enfermo terminal de cáncer, huérfano y a cargo de carnalitos menores, a quienes ofrece para adopción. Engaña a pastores y almas crédulas.

FÉLIX NOLASCO
GRUPO CANTÓN

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chiapas.- Geovanni era el nombre con el que se presentaba a las puertas de las iglesias y templos cristianos, se sentaba en cuclillas a esperar pacientemente a que alguna anciana devota se acercara, pues aunque las casa de Dios están cerradas desde la pandemia, necesitan limpieza diaria.

Geovanni apenas tenía a un alma buena abriendo el candado de la entrada, se levantaba con dificultad y comenzaba el cuento que tan bien tenía aprendido para sablear a aquella gente crédula.

Lo primero que decía, tras sujetarse fuertemente el estómago y simular una cara de dolor, era que buscaba un poco de comida para sus hermanitos.

Como si nada agregaba que por su enfermedad pronto partiría de este mundo, pero quería cerciorarse de dejar a sus carnalitos en alguno de aquellos hogares cristianos, donde él estaría seguro que los tratarían bien.

«¿Qué tienes, qué padeces?, ¿cuántos hermanos son? Y ¿dónde están tus padres?», preguntaban angustiadas las mujeres creyentes que lo veían de arriba abajo examinando la delgadez del muchacho.

SE HACE PASAR POR HUÉRFANO

Sin soltar su mano del estómago, Geovanni repetía la historia que se sabía de memoria: su papá había asesinado a su mamá y se había hecho ojo de hormiga, él había tenido que cargar con sus hermanos menores, lamentablemente como estaba en fase terminal dos, de un cáncer estomacal, pronto partiría de este mundo, pero quería hacerlo con la tranquilidad de que sus hermanitos de 11, 9 y 7 años respectivamente, tuvieran un hogar de acogida.

No era necesario que Geovanni se alzara la camisa y enseñara una larga cortada en el vientre, pero él lo hacía para conmover aún más a sus víctimas. Le daban comida y ropa para sus hermanitos, a él le daban dinero para que se comprara un suplemente alimenticio, pues por su cáncer ya no podía comer cualquier cosa.

Antes de despedirse, prometía volver al día siguiente, acompañado de sus hermanitos, para que pudieran decidir a quién adoptarían.

Geovanni, desde luego, ya no regresaba, y se iba con el mismo cuento hasta otra parte del municipio. Almas caritativas e iglesias no faltaban.

PIDE EN LUGAR EQUIVOCADO

El 5 de mayo, Geovanni se paró frente a la congregación cristiana de Terán, a esperar que algún miembro se acercara para poder «montar» su cuento.

Como no llegaba nadie, decidió acercarse a una de las casas de enfrente, para ver si le daban comida o dinero, o mejor, ambas cosas a la vez.

La señora que salió a ver quién llamaba a la puerta acabó regalándole comida después de oír aquel cuento. Como su hermana se dedica a ayudar a personas vulnerables, decidió llamarla para que viniera.

Como vive a dos cuadras de su casa, la hermana no tardó en llegar y conmoverse por la historia de aquel desconocido. Se enteró que el joven y sus hermanitos vivían por la antigua carretera a Suchiapa, en un lote baldío. También vio la herida del joven en el vientre, que enseñaba siempre para que le creyeran. Necesitaba comprar su suplemento alimenticio.

Entre las dos hermanas se cooperaron para completar lo que costaba esa sustancia. También le regalaron ropa y zapatos. Geovanni quedó de volver al día siguiente, pero como siempre no regresó.

AL DESCUBIERTO SUS MENTIRAS

La señora Marbella Arriaga se quedó extrañada de que aquel joven no regresara. Como había pedido ayuda para apoyarlo, no tardaron en llegar a su celular fotos, mensajes de texto e información que puso al descubierto la monstruosa mentira del indigente.

No se llama Geovanni sino Moisés Morga Martínez. Su madre no fue asesinada, sino que vive en el municipio de Parral, de donde también él es originario. No verdad que tenga a su cargo hermanos menores, pues él es el menor de su familia.

La herida que muestra en el vientre es el resultado de una operación que le realizaron en el hospital Gómez Maza por una peritonitis que tuvo.

La señora Marbella, que antes había intervenido para conseguir ayuda al muchacho, ahora comenzó a advertir a sus familiares, amigos y conocidos que no caigan en las mentiras de este pájaro de cuentas. «Por favor, cuídense y cuiden su dinero, que no nos gane el corazón», aconsejó. El DIF ya investiga porque hay niños de por medio.

 

 

 

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