VIVIR BIEN

Comer con la familia

El ritmo acelerado de vida nos hace olvidar en ocasiones compartir momentos con los hijos y la pareja.



Comer con la familia

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11/10/2019 18:32 / Centro, Tabasco

A veces es necesario hacer una pausa en nuestras vidas para pasar momentos agradables con la familia.

Antes de mencionar los beneficios que tiene el comer y cenar en familia, es necesario aclarar que es primordial apagar la televisión y los teléfonos. Esto debe establecerse como una regla familiar para poder disfrutar de la comida y la compañía de todos.

El hábito de sentarse a la mesa y compartir una comida se está perdiendo. Sin embargo, sus beneficios son muchos. Toda familia hace bien en plantearse la posibilidad de organizarse para comer todos juntos, aunque sea una vez en el día.

En ocasiones, es muy complicado cuadrar los horarios a la hora de sentarse a la mesa. Sin embargo, merece la pena el esfuerzo por hacerlo y aquí te diremos las razones.

1. DIETA BALANCEADA
Sentarse a la mesa para comer y cenar en familia asegura a los padres que los niños coman sano. Los jóvenes acostumbrados a comer mirando televisión suelen consumir comida chatarra y gaseosas. En cambio, sentados a la mesa familiar, los padres pueden incorporar hábitos saludables en ellos; un buen ejemplo es el consumo de agua en lugar de refrescos, o también la preparación de comidas caseras.

2. LA COMUNICACIÓN
Comer y cenar en familia ayuda a los más pequeños del hogar a desarrollar su manera de expresarse, de argumentar y comunicar a través de la charla con sus padres y hermanos.

Además, es un momento que los padres pueden aprovechar para prestar atención a sus hijos, sobre todo si pasan muchas horas fuera de casa trabajando.

3. BUENOS HÁBITOS
No debemos olvidar que la infancia es la etapa ideal para enseñar a los hijos patrones de conductas que desarrollarán a lo largo de su vida y al reunirnos en la mesa los más pequeños de la familia por imitación aprenderan los buenos modales en la mesa.

Cuando un bebé puede sentarse por sí solo, es importante incorporarlo a la rutina de comer con la familia. Con ello, podrá aprender a tomar los cubiertos, a comer solo y a comunicarse con los demás.

4. MEJORA LA ECONOMÍA
Al preparar una sola comida para todos supone un ahorro considerable de dinero. Se evitan las llamadas de servicio a domicilio, de las comidas rápidas o el encender la cocina varias veces al día para preparar alimentos diferentes para cada miembro de la familia.

5. RENDIMIENTO ESCOLAR
Al hacerse un hábito, se genera un buen clima de apoyo familiar que desde luego percibe el niño. Comer y cenar en familia mejora su rendimiento académico. Las notas son considerablemente más altas en los niños que acostumbran tomar una comida sentados a la mesa junto con sus padres.

6. FAMILIA UNIDA
Compartir una comida o la cena, fortalece la unión de la familia, los sentimientos de fraternidad y compañerismo. En los niños esto es fundamental para que desarrollen una salud emocional equilibrada. En tanto, en los adolescentes ayuda a mantenerlos alejados de conductas adictivas, pues se sienten seguros e importantes para los padres.

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