VIVIR BIEN

¿Es el trabajo una maldición?

El trabajo no es una consecuencia de la caída, sino una identidad de Dios.



¿Es el trabajo una maldición?

(Foto: Especial)

25/08/2019 05:05 / Centro, Tabasco

POR: TOM NELSON
WWW.COALICIONPORELEVANGELIO.COM

Como seres humanos no sólo hemos sido creados para descansar y recrearnos, sino también para trabajar. Desde el principio de la Biblia no vemos a un Dios holgazán, ni creó un mundo holgazán. Al empezar el relato de Génesis, leemos: "Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra". De inmediato se nos presenta a Dios como un trabajador considerado y creativo.

UN DISTINTIVO PARA EL HOMBRE
A medida que se desarrolla la obra creadora de Dios, vemos que en ese paisaje literario emerge la humanidad, que es la corona de la creación. Dios el Creador coloca un sello distintivo y único en los seres humanos, uno que separa a la humanidad del resto de la creación. Luego Dios dijo: "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo". Y Dios creó al ser humano a Su imagen (…) y lo bendijo: "Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo", Génesis 1:26-28.

CUIDADORES DE LA CREACIÓN
El escritor de Génesis quiere que entendamos el lugar único que los humanos ocupan en la creación. Observamos esta unicidad de dos formas fundamentales. En primer lugar, los humanos están diseñados por Dios para dominar sobre la creación de manera apropiada. Dios nos delega ser los mayordomos de la creación. En segundo lugar, los humanos están diseñados por Dios para ser portadores de Su imagen, para reflejar al resto de la creación de manera única lo que Él es.

IMAGEN DE DIOS
Fuimos creados para imitar Su gloria y excelencia. El portador de una imagen está diseñado para reflejar la imagen de otro. No estoy sugiriendo de ninguna manera que somos una especie de dioses pequeños o que llegaremos a ser como Dios, pero como seres humanos fuimos creados para reflejar a nuestro Padre celestial. En un sentido, fuimos creados para ser copias de Su imagen. Fuimos creados para adorarlo y para mostrarle a este gran universo un vistazo de Su gloria. Ese vistazo revela muchas cosas acerca de Su carácter y de magnificencia, debemos reconocer que esta imagen revela que Dios es un trabajador.


 

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