VIVIR BIEN

Ayuda a tu bebé con sus primeras palabras

Casi todos los padres recuerdan la primera palabra de su hijo. Es un instante vital de gran emoción.



Ayuda a tu bebé con sus primeras palabras

(Foto: Especial)

14/08/2019 05:05 / Centro, Tabasco

A medida que un niño crece va aprendiéndolo todo del mundo que le rodea. Algunas cosas las aprende porque se las enseñamos y otras, como el caminar, las aprende por instinto o intuición. A hablar aprenden sin que les enseñemos, por imitación, por ser capaces de asociar las palabras con personas u objetos y repetirlas para hacer aquello que los seres humanos más necesitamos: comunicarnos.

Las primeras palabras suelen ser mamá y papá, y después de estas dos vienen todas las demás. ¿Cuándo? Depende. No todos los niños empiezan a caminar a la misma edad y no todos los niños empiezan a hablar en el mismo momento, así que en principio no debemos obsesionarnos con el momento en que nuestro bebé empiece a hablar.

Comienza con unos balbuceos que te hacen caer la baba, y cuando pasa a llamarte "mamá" te roba el corazón. Tu respuesta atenta lo animará a seguir.

1. HÁBLALE COMO SI PUDIERA HABLARTE.
Seguro que cambias la entonación, dulcificándola y recurriendo a tonos más agudos, y es importante mirarlo y hacerlo cara a cara, de cerca.

2. MÍRALO Y ESCÚCHALO.
Del mismo modo en que estamos atentos al cambio de pañal, también lo beneficia que nos fijemos en sus expresiones faciales y en las corporales, otra forma de comunicación.

3. RESPONDE A SUS VOCALIZACIONES.
Estaremos estableciendo las bases de nuestra comunicación con él. Al responderle lo reforzaremos, y tendrá deseos de continuar.

4. "RADIA" LAS RUTINAS.
Hay muchas tareas diarias que son excelentes para asociar palabras con objetos, partes de su cuerpo...

5. ¡FUERA CHUPÓN!
Algunos hábitos, como chuparse el dedo o el chupete, pueden dificultar el desarrollo de la boca y, por lo tanto, también la evolución del habla. Lo ideal para el desarrollo óptimo de toda la zona orofacial –que luego será esencial para la evolución del habla y para su salud bucal– es que el niño abandone este hábito hacia los dos años.

6. LIBERTAD PARA HABLAR.
Un niño que se chupa el dedo está expresando una necesidad que, además, de no ser escuchada puede generar muchas dificultades a una boca en formación.

Así, debemos estar alerta no solo respecto a la correcta incorporación de los alimentos (es importante que los niños aprendan a masticar), sino también ante otros factores que puedan entorpecer el desarrollo correcto del paladar y los dientes.
 

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