VIVIR BIEN

¿Es la tristeza y depresión falta de fe?

Es posible que sea un llamado de Dios para volvernos al redil y sanarnos, porque el pecado nos esclaviza.



¿Es la tristeza y depresión falta de fe?

(Internet)

Puedes estar cayendo al vacío, pero puedes pedir que te atrape en sus manos.

30/06/2019 05:06 / Centro, Tabasco

Por Chaterine Scheraldi
WWW.COALICIONPORELEVANGELIO.ORG

La depresión es una de esas enfermedades que surgieron fruto de la caída. Existe la creencia de que es imposible para un verdadero creyente deprimirse a menos que esté en pecado o falta de fe. Sin embargo, un estudio de la Palabra demuestra que varios profetas se deprimieron: algunos por su propio pecado (como David), y otros por el pecado del pueblo (como Moisés). Jeremías se deprimió porque el Señor le reveló lo que le pasaría al pueblo judío… ¡se deprimió porque conoció la realidad!

Al decir que todos los pacientes deprimidos lo están por haber pecado, estamos haciendo mucho daño en los que están deprimidos por razones médicas. Estas personas terminan sintiendo los síntomas típicos de la depresión y además la culpabilidad por “haber pecado”, cuando muchas veces no lo han hecho. Generalizar de esta manera convierte a los acusadores en personas como los amigos de Job, quienes dieron consejos y explicaciones sin entender completamente la situación.

TODO SE TRANSFORMA EN BENDICIÓN

Como creyentes, hay muchas razones para tener gozo; sin embargo, seguimos viviendo en un mundo caído. Yo, como médico y alguien que ha padecido de depresión, creo que este padecimiento frecuentemente es un instrumento en las manos de Dios para santificación. Si nada escapa de la mano de Dios (Mt. 10:29-33) y Él usa todo para nuestro bien (Ro. 8:28), entonces Él puede utilizar la depresión para formarnos a su imagen.

Cuando la depresión es por pecado, la solución es arrepentirnos. Es posible que la depresión sea un llamado de Dios para volvernos al redil y sanarnos, porque el pecado nos esclaviza y nos separa de Dios.

UNA ALTERNATIVA

En la mayoría de los casos de depresión no producida por un desbalance químico, la consejería bíblica es suficiente para mejorar. Sin embargo, particularmente cuando la depresión es severa y la persona no responde a la consejería, puede ser que la medicación sea necesaria. 

Para el creyente, el tratamiento médico siempre debe ser acompañado de consejería bíblica, donde encontramos la verdad y la raíz del problema, el cuerpo de Cristo debe involucrarse en la vida de la persona deprimida para sobrellevar la carga unos y de otros, como nos lo manda Gálatas 6:2.

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