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Seguridad

“No me mates, voy a ver a mi mamá que está enferma”

La madre de José Alfonso escuchó por el celular la forma en que éste pedía que no lo asesinaran.

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CENTLA. “No me mates, voy a ver a mi mamá que está enferma”, fueron las últimas palabras de José Alfonso Contreras R, un in­migrante yucateco que fue asesi­nado por un grupo de asaltantes conocidos como ‘Los Ponchallan­tas’ el pasado lunes 28 de noviem­bre cuando circulaba por la carre­tera federal a la altura del poblado Nuevo Centla.

José Alfonso Contreras R, sol­tero, de 48 años de edad, residía en el 1877 NE 12TH Ave Hills­boro 97124, de Oregón, Estados Unidos, donde trabajaba en el ra­mo de la construcción.

El pasado lunes viajaba rum­bo a Oxkutzcab, Yucatán, de don­de era oriundo, para visitar a su madre, a quien no veía hacía ya un año.

Llevaba regalos y tenía toda la intención de pasar la Navidad con ella y empezar a construirle su so­ñada casita.

Ese día, poco después de las 10 de la noche, el buen hombre hablaba con su madre por telé­fono mientras conducía su To­yota Highlander gris, con placas 156-KVD de Oregón, EU, cuando escuchó que explotó la llanta tra­sera de lado del copiloto.

Todavía en línea telefónica se estacionó, se bajó a checar y en­tonces vio a los asaltantes.

“Creo que me van a asaltar”, le dijo a su mamá, que atenta lo es­cuchaba al otro lado del teléfono.

Ella, angustiada por la situa­ción que vivía su hijo, sin poder hacer nada, sólo escuchaba la for­ma que su hijo pedía piedad una y otra vez a sus asesinos, quienes nunca se compadecieron y a san­gre fría lo mataron a machetazos.

ALERTARON AL 911

Ante tal suceso sus familiares alertaron al 911 y pidieron auxilio, mismo que llegó hasta las 6:30 de la mañana del martes 29, cuando hallaron su cadáver a unos cuan­tos metros de su vehículo, sobre unas bolsas de basura, con una playera naranja, pero en bóxer.

Y es que todo indica que sus asesinos le quitaron el pantalón, lo vilipendiaron, antes de matar­lo de dos machetazos en la cabeza y robarle sus pertenencias.

Sus familiares, que reclama­ron el cadáver al día siguiente a Tabasco, creen que los asesinos son una banda que usa poncha llantas para detener los vehículos y asaltar a sus conductores.

Y es que en esa zona, el kiló­metro 94 de la carretera federal, en las inmediaciones del poblado Nuevo Centla, se han reportado otros casos similares.

ASESINOS ESCAPARON

Mientras la familia de José Al­fonso continúa llorándolo, los asesinos que le quitaron la vida a machetazos en la carretera fe­deral Costera Circuito del Golfo 180, por la comunidad de Nuevo Centla, Tabasco, ya se escaparon, así lo afirman los mismos vecinos de esta localidad ubicada a 15 ki­lómetros al noreste de Frontera.

Los lugareños afirman que los integrantes de esa banda son ori­ginarios de esa misma comuni­dad y desde hace varios años se dedican a asaltar a transeúntes en el tramo carretero entre Nue­vo Centla y San Pedro, en los lími­tes de Tabasco Con Campeche.

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