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Se trata de un indigente el presunto asesino.

Chiapas

No le dieron comida y ahorcó a la bebita

Pidió un plato de alimentos, pero no había nada que darle. El teporocho enojado mató a una menor de apenas 7 meses. La policía lo salva de ser linchado.

FÉLIX NOLASCO
GRUPO CANTÓN

TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIAPAS.- En la colonia Plan de Ayala, cuentan los vecinos, abundan los indigentes y los teporochos, y no es raro que en la vía pública se susciten escándalos y peleas entre ellos.

«La policía ya ni viene cuando la llamamos porque son muchos los malandros. Cuando menos deberían hacer rondines, porque hay lugares como adelante, en el puente Nuevo León o el callejón Lindavista, donde ya en la noche nadie circula por esa plebecita que se pone a drogarse», explican mientras sus manos aún sostienen los garrotes y los palos.

Todo esto lo cuentan momentos después de que se unieran para atrapar al presunto asesino de una niña de apenas siete meses, hechos ocurrido en la calle Nayarit.

La persecución de los vecinos no duró mucho. Lo encontraron calles adelante, pero ahora sí —narran con enojo— llegaron los policías a rescatar al presunto asesino, evitando con ello que fuera linchado por la multitud enardecida.

Uno de los colonos explica que si hubiera de verdad presencia de la policía municipal o de la Guardia Nacional, no ocurrirían estas cosas.

Refiere, incluso, que en la colonia hay presencia de pandilleros pertenecientes a los Maras y que hace dos meses ejecutaron a un joven de la zona.

ERA INDIGENTE CONFLICTIVO

Nabor «N» es un indigente que deambula por la colonia Plan de Ayala. Se pasa el día durmiendo y en las noches consume trago con otros teporochos.

Cuando le da hambre baja al mercado a pedir una fruta regalada o camina por las calles, pidiendo un plato de comida.

Una mujer cuenta que el pordiosero a veces se pone en un plan pesado y deambula con un garrote en la mano, hablando solo y asustando a los transeúntes, sin que ninguna autoridad intervenga.

«No pueden hacer mucho. Los detienen, los suben a la camioneta y a la mañana siguiente los liberan y ellos regresan a donde siempre», agrega otro fastidiado de la situación.

El malandrín tiene 45 años de edad, pero el trago ha curtido su piel y parece de más años. Es originario de Pantepec pero nadie sabe cuándo llegó a esta ciudad, donde no tardó en encontrar en Plan de Ayala compinches.

UN PLATO DE COMIDA

La madre renta con sus dos hijas una casa en la calle Nayarit. Hace un tiempo llegaron a la ciudad, dejando atrás su natal Comitán, por cuestiones de trabajo.

Es domingo y debe preparar la cena para su hija mayorcita y ella. A la otra hija suya todavía la amamanta, pues apenas tiene siete meses de vida.

Le pide a la mayor que cuide a su hermanita en lo que ella va a la tienda a comprar unos blanquillos para cenar. La hija toma en sus brazos a la menor y espera sentada en la sala, con la puerta abierta.

Apenas se va su madre, aparecen dos personas desconocidas. Huelen mal y eso a ella la hace sentirse incómoda. Los mira y sigue meciendo en sus brazos a su hermanita.

«Niña, regálanos un plato de comida, tenemos hambre», le piden a la pequeña.

Ella les dice que no hay nada, que su madre fue a la tienda para apenas hacer la cena.

Nabor se molesta por la negativa y en un arranque de furia jala los pelos de la niña y le arrebata a su hermanita. Sus manos aprietan el cuello de la bebé hasta que deja de mover sus piecitos. Él y su acompañante huyen del lugar.

POLICÍA LO SALVA DE SER LINCHADO

La madre de las niñas apenas vuelve, escucha pasmada el relato de la sobreviviente. No lo puede creer pero su hija no se mueve. Los vecinos no tardan en escuchar el llanto de la madre y escuchan a la menor contar lo sucedido. Enardecidos salen a peinar las calles cercanas.

Nabor camina lento y no ha ido muy lejos, los vecinos se le van encima a golpes. El alcohol que su cuerpo trae en la sangre le impide sentir dolor y quejarse, aunque le escurre sangre por la boca. Minutos después, para su fortuna, la policía lo rescata.

Él pasará sus días en la cárcel, mientras la niña de siete meses será sepultada en el panteón.

tabascohoy.com

 

 

 

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