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julio 25, 2021

Columnistas

No cuquen al perro

Como la perrita que tumbó la olla —con la cola entre las patas— se va del gabinete la cándida Eréndira, sin abuela desalmada, pues bien que se hizo de algunas casitas y de ostentosos relojes que dan la misma hora que los que antes usaba el mero machuchón, traídos de Chetumal.

Nada más que algunos diputados federales —claro que “neoliberales”, dirán los chairos— quieren que no se vaya lisa y que no sólo sea ejemplo para otros del círculo pejiano, sino que toque cárcel “ya que no puede ser sustituida para gozar de absoluta impunidad”.

A doña Irma Eréndira Sandoval la sustituye en la Secretaría de la Función Pública uno de los que formó parte del grupo de élite del gobernador Enrique González Pedrero, al que se bautizó como los extraterrestres, Roberto SalcedoAquino, quien con el ahora analista político Mauricio Merino, no pudieron salvar al entonces presidente del PRI estatal Andrés Manuel López Obrador que se fue del partido y así pudo llegar a presidente.

Por cierto, en celo de perro en brama, celo de macho, el Tres Pelitos Ojeda asoma de nuevo el cuerpo para que lo vean y se sorprende, también de nuevo, que se mencione que lleguen de última hora quienes dicen que acá siempre estuvieron con el ahora mero machuchón. “No me cuquen”, advierte.

La cándida Eréndira y su no abuela desalmada, junto con su esposo John Ackerman, ha sido señalada por la acumulación inexplicable de bienes raíces en los últimos años. Y no quieren que disfrute de ellos burlándose de la cuatroté y del combate a la corrupción.

Mientras, acá en el edén de Adán ha corrido la versión de que al no poder colocar a la derrotada candidata Bety Bonita en su gabinete, ésta sueña con ser llamada al gabinete del machuchón.

Y es que después que le impidieron ser alcaldesa de Paraíso, le frenan sus ansias de escalar en la polaca choca, pues dicen que después llegaría a ser diputada federal o senadora y hasta gobernadora. Maldito poder. Y cómo se ve la verdadera transformación de priista a perredista y luego a morenista. El poder del dedo en la “democracia”.

Otro que no haya donde meter la cara es Seditas, el del PRI, pues en Huimanguillo su traición hundió a ese partido al extremo que todos los demás partidos le ganaron. Mañana será tema.

tabascohoy.com

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