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Director Miguel Cantón Zetina

No creía en el Covid, fue al supermercado, tomó un carrito y se contagió

“Sabía que daban dolores de cabeza y de cuerpo, pero no pensé que fuera para tanto, hasta que sentí en carne propia los terribles síntomas”.

El Covid no respeta edades, infecta a cualquier, y puede matar desde niños, jóvenes y hasta personas de la tercera edad.

Un ejemplo es Daniel Valenzuela, quien tiene apenas 25 años, y que a esa edad sufrió los estragos del temible virus; afortunadamente hoy es un vencedor del Covid.

Afirma que se contagió acudiendo a centros comerciales y mercados.

Cuando le dijeron que dio positivo sus ánimos decayeron, pensó que sería el final de su historia; sin embargo, decidió pensar de manera positiva y cumplir con la receta que le dio el médico.

Hoy está agradecido porque siente que tiene una segunda oportunidad para seguir viviendo.

Platica que la enfermedad no le atacó con intensidad, pero sí le generó momentos de crisis en donde pensó que sería el final. Después de asimilar que tenía Coronavirus, pudo comprender que no le quedaba de otra que salir adelante.

¿Qué se siente ser un paciente Covid?

Antes no creía en la enfermedad, bueno, al menos solamente sabía que daba dolor de cabeza y cuerpo, pero no pensé que fuera para tanto.

Fue hasta que el 25 de julio empecé a tener gripa; tenía la sospecha de que pudiera ser Covid, pero no tenía los demás síntomas.

Pasaron cinco días y perdí el sabor y el olor, y me empezaron las temperaturas de 38 grados. Mi cuerpo casi estaba hirviendo de caliente además del gran dolor de cabeza que sentía.

No podía dormir por la sudoración de la fiebre; quería que amaneciera pronto para ocupar mi mente en otras cosas.

A veces veía el reloj me desesperaban, pero poco a poco me propuse en mi mente tranquilizarme para que no me hiciera más daño de lo que ya estaba reflejándose en mi cuerpo.

¿Dónde de contagiaste?

Haciendo las compras en el mercado, en la tiendita o en las grandes tiendas.

Cuando iba a los centros comerciales siempre había filas de personas que también esperaban comprar.

El personal le ponía sanitizante a los carritos de compra, pero era muy rápido, así que no dudo que en una de esas alguien haya tenido el virus y yo sin querer lo toqué y en algún momento me toqué la cara, o en el mismo aire, porque siempre hay alguien que estornuda y por más que tienen uno el cubreboca, pues si no tienes careta o lentes ahí puedes contagiarte tan fácil. Además, iba al mercado, a las tienditas.

¿Te hospitalizaron?

No, no fue necesario, solamente acudí al médico para que me checara y me dio los medicamentos que necesitaba para superar la enfermedad. Los 15 días los pasé en casa.

¿Cómo venciste al Covid?

En primero lugar me dieron Ivermectina, me nebulizaron, además tomé Ibuprofeno.

También lo combiné con té natural. Así estuve tomándolo durante un periodo de quince días, que fueron los más intensos de la enfermedad.

Eso sí, en casa, tuve mi plato, vaso, tenedor, todo exclusivo para no contagiar a nadie más. Me la pasaba encerrado en mi cuarto, nada más iba al baño y regresaba. También se realizaba constante limpieza en el espacio que ocupaba.

Otra de las cosas que no son físicas, más bien sicológicas, es que pensaba positivo.

Después de que me dijeron que tenía Covid me llegué a desesperar, pensé que podría ser peor de lo que me imaginaba, sin embargo me propuse en pasar de manera positiva, que sí podía vencer el virus, que las medicinas me ayudarían, que Dios estaba de mi lado, y de ahí para adelante, siempre pensando de manera positiva.

Como había comentado, también tomé té de manzanilla, miel, jengibre, todo aquello que me ayudaba a quitarme la tos seca.

Poco a poco fui venciendo la enfermedad; al llegar el día catorce y haber tomado tanto los medicamentos como las cosas naturales, la temperatura empezó a bajar y empecé a sentirme menos cansado. Al pasar dos días más ya me sentía mejor.

No pensé que tan rápido hicieran efecto los medicamentos.

¿Qué mensaje nos dejas?

Que acaten las medidas sanitarias.

No hay otra manera de hacerle frente al Coronavirus, pues te puedes infectar por agarrar un carrito de compras, porque alguien haya estornudado y tú hayas respirado o por el simple hecho de tocarte la cara cuanto agarraste el pasamanos del transporte público.

Sé que es incómodo, también, llevar cubrebocas, pero es necesario que nos cuidemos.

No le deseo a nadie que se enferme, porque mientras para uno puede ser leve para otros puede ser intenso, al grado de llevarlos a perder la vida.

Hagamos caso a las medidas de prevención que nos dicta la autoridad de Salud, no esperemos que nos contagiemos porque podemos gastar más de lo que no tenemos para recuperarnos.