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El bebé murió a causa de los golpes que sus padres le daban.

México

No cayó de la hamaca, lo mataron a golpes

Fallece recién nacido de apenas dos meses de edad a causa de los maltratos físicos que le dieron sus progenitores.

BENITO JUÁREZ, QUINTANA ROO. — Cuando la doctora de guardia del Hospital General Doctor Jesús Kumate Rodrí­guez recibió al bebé de apenas dos meses de nacido, el pa­cientito con los ojos cerrados parecía dormir plácidamente, pero en realidad estaba in­consciente.

Según el parte de los soco­rristas de ambulancia del noso­comio, casi a la medianoche ha­bían recibido a eso de las 23:30 horas, del domingo 10 de enero, una llamada de auxilio por par­te de unos padres que solicita­ban auxilio porque su hijo esta­ba desmayado.

Al llegar al lugar indicado, quienes se identificaron como los padres del recién nacido in­formaron a los rescatistas que el bebé se había desbarrancado de la hamaca, golpeándose el crá­neo y su espaldita.

A pregunta expresa de uno de los camilleros, quien se sor­prendió de ver a la pareja dema­siado joven para ser padres, les preguntó la edad. Los dos resul­taron ser menores de edad.

De inmediato, el recién na­cido fue trasladado al nosoco­mio estatal, donde la doctora de turno que lo dio de alta hizo una auscultación médica cuidadosa, dadas las contusiones que pre­sentaba el cuerpecito.

Los padres se quedaron en la sala de espera mientras su hijo era llevado al área de terapia intensiva, donde fue estabiliza­do. Posteriormente, junto a un cuerpo de colegas que revisaron los moretones que presentaba el menor, decidieron que era necesario hacer algunas radio­grafías.

Una trabajadora social habló con los padres para que autori­zaran el permiso de los estudios que le harían al menor de edad. La pareja joven nerviosa autori­zó las tomografías.

PASÓ CUATRO DÍAS EN AGONÍA

Después de pasadas las 48 ho­ras, el niño seguía sin responder a las inyecciones y sueros que le pusieron. En la sala del nosoco­mio, la joven pareja hablaba en voz baja, parecían recriminarse el descuido grave que ocasionó la caída del bebé.

Cuando los médicos vieron las placas oscuras puestas a con­traluz de una lámpara supieron que las contusiones y fracturas que presentaba en infante no tenían nada que ver con la ver­sión dada por los padres. De inmediato, como marca la ley, dieron aviso a la Fiscalía Gene­ral del Estado de Quintana Roo, para que pudiera aflorar la ver­dad de los hechos.

En el hospital, todos los doc­tores y enfermeras se sintieron conmovidos de saber que el in­fante se debatía entre la vida y la muerte, y algunos rezaban pi­diendo por su mejoría, porque volviera en sí la criatura.

Los padres del menor fue­ron dejando de repetir frente al equipo médico y con las per­sonas que estaban en la sala de espera su versión de los hechos y ya solo guardaban silencio y se miraban entre ellos.

El jueves 14 de enero, aproxi­madamente a las 12: 45 del día, el personal médico buscó a la joven pareja en la sala y los pasi­llos del nosocomio. Fue voceada insistentemente por el altavoz, pero ni la madre ni el padre se presentaron en el mostrador.

El recién nacido de apenas dos meses de edad había dejado de respirar a consecuencia del traumatismo craneoencefálico causado por un posible maltra­to físico.

Agentes de la Fiscalía Gene­ral del Estado de Quintana Roo abrieron una carpeta de inves­tigación por el delito de infan­ticidio. Hasta el momento los padres no han sido detenidos.

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