Síguenos

¿Qué estás buscando?

Columnistas

Ningún animal debe subir al poste

Cada tres años cuando van a iniciar las campañas electorales, reproduzco la parábola política: “la Tortuga en el poste”, porque de cara al proceso electoral más grande e importante para nuestro país, los ciudadanos deben reflexionar y aprenden a distinguir entre un buen candidato, un personero y un vende ilusiones.

En un estado tan politizado, la memoria de los tabasqueños no debe ser tan corta, solo hay que mirar hacia atrás para entender porque estamos así.

“Un joven está paseando por la plaza de un pueblo y decide tomar un descanso. Se sienta en un banco, al lado hay un señor de cierta edad y, naturalmente, comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los legisladores y similares.

El señor le dice al joven: ¿Sabe? los políticos son como una tortuga en un poste. Después de un breve lapso, el joven responde: No comprendo bien la analogía. ¿Qué significa eso, señor?, entonces el señor le explica: “Si vas caminando por el campo y ves una tortuga encima de un poste de alambrado haciendo equilibrio, ¿qué se te ocurre?”.

Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación, primero: No entenderás cómo llegó ahí; segundo: No podrás creer que esté ahí; tercero: Sabrás que no pudo haber subido ella solita ahí; cuarto: Estarás seguro que no debería estar ahí; quinto: Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté ahí y entonces lo único sensato sería ayudarle a bajar”.

Ahora corresponde a los ciudadanos no dejarse engañar dentro de los próximos 45 días de campaña local, y hacer algo para que en las próximas elecciones, ningún animal “inútil” suba al poste.

Te puede interesar

Columnistas

Columnistas

Advertisement